6 momentos de ‘Los Simpson’ que nos rompieron el corazón

Si piensas en un sentimiento que asocies a Los Simpson, seguramente la tristeza no sea el primero que te venga a la cabeza. La de Matt Groening es una serie para reírse, para revolcarse en la sátira e incluso reconocerse en ella; sin embargo, la familia amarilla también sabe golpear al corazón, y bien fuerte. Nelson cantando a su padre desaparecido, la canción sobre el color de los ojos de Marge, las mil y una despedidas entre Homer y su madre… Son muchos los hitos lloricas de la serie, pero en Fuera de Series hemos querido recopilar seis momentos de Los Simpson que nos hicieron trizas. Seis escenas emblemáticas de la serie por culpa de las cuales –al estilo del pobre Ralph Wiggum– se podría ver a cámara lenta cómo nuestro corazón se quiebra en mil pedazos.

(Fuente: Fox)

Lo bueno es que en estas seis escenas se incluyen algunas que no necesariamente se escribieron con la intención de que corrieran las lágrimas; las hay que simplemente emocionan por todo lo que significan. El momento final de El cuarteto vocal de Homer, el episodio sobre aquel grupo a capela que abrió la quinta temporada, es una buena muestra de ello.

El patriarca Simpson, el director Skinner, Barney y Apu se reunían al final de esta parodia de la trayectoria de los Beatles, abarcando también la actuación en la azotea de los estudios Apple Corps que acabaría por ser la última del conjunto. La terraza del bar de Moe acogió a los Solfamidas para un último Bebé a bordo en una secuencia otoñal y triste que anticipaba también el ocaso de la época de más esplendor de la serie.

(Fuente: Fox)

Todo lo que tiene que ver con Murphy Encías Sangrantes, saxofonista, mentor de la siempre atribulada Lisa Simpson y hermano perdido del doctor Hibbert, es para sonarse los mocos; sobre todo, el principio y el final de su relación con la vecina más sabelotodo de Springfield. Muchos recordarán el episodio en que la niña perdió a su modelo musical, que desapareció tan inexplicablemente como lo hicieron antes los jazzistas Lester Young y Bud Powell, al final de la sexta temporada.

En Alrededor de Springfield, un episodio hecho para ganar premios que acabó por no llevarse ninguno, Lisa invocaba el espíritu de Murphy para tocar con él una última vez el Jazzman de Carole King. El capítulo en el que la pareja se conoce, el 1×06 –El blues de la mona Lisa en España–, no es mucho menos doloroso.

(Fuente: Fox)

Los cambios –las muertes, las marchas…– suelen clavársenos a los simpsonianos bastante adentro, pero hubo una escena en la que el elemento que nos hizo sollozar fue justo el contrario: la decisión de dejar las cosas de nuevo como estaban. Lo hizo Homer en el episodio 12×09, titulado HOMЯ, cuando se volvía muy inteligente después de que le retiraran un lápiz de cera que tenía incrustado en el cerebro.

Que al final del episodio el personaje decidiera volver a colocárselo fue un gesto importantísimo, porque además de refrendar la decisión de las temporadas posteriores de hacer a Homer cada vez más y más tonto, otorgaba un cariz muy amargo a un tipo que prefería aparecer ante los demás como un completo zoquete que ser rechazado por lumbrera. Por cierto, era 2001 cuando se estrenó el episodio y, en la secuencia de apertura, Bart escribía en la pizarra una predicción que no ha acertado del todo: “La televisión en abierto está muerta”.

(Fuente: Fox)

Nuestro cuarto momento doloroso de Los Simpson en realidad tiene un origen bastante prosaico. Si Maude, la esposa del vecino de los Simpson, Ned Flanders, murió en febrero del año 2000, en el episodio Solito otra vez, naturalmente, no fue porque a los guionistas se les antojara hacer sufrir al meapilas de Evergreen Terrace. Lo cierto es que la actriz que ponía voz al personaje entonces, Maggie Roswell, había pedido un aumento de sueldo; como la cadena se lo denegó, acabó saliendo de la serie.

La dobladora regresó tiempo después y aún hoy es la voz de personajes como Helen Lovejoy, Luann Van Houten o la señorita Hoover, pero que Maude continúe bajo tierra nos ha dado algunos de las imágenes más emotivas de la serie, con Ned intentando sobrellevar su pérdida. Lo vimos cerrarse a una primera oportunidad de volver a amar y aceptarla después en Nos vamos a Jubilandia (12×19), donde, grimoso y conmovedor al mismo tiempo, empezó a sentir algo por la cantante de country cristiano Rachel Jordan. Su posterior romance con la maestra Krabbapel pasó más desapercibido.

(Fuente: Fox)

Puede que esta sea la cumbre tristona en la que coincidan más fans de la serie. En el episodio Y con Maggie, tres, después de haberse despedido de forma bastante irrespetuosa de la central nuclear para ir a trabajar en el lugar de sus sueños, la bolera, Homer se veía obligado a suplicar el puesto de vuelta al señor Burns porque se acercaba el tercer retoño de la familia, Maggie, y la situación económica apremiaba. Para humillarlo, el huraño magnate colocó en la oficina de Homer una placa que le recordaba: “No lo olvide: está aquí para siempre”.

La silenciosa bebé resultó ser también un eficaz paliativo para ese panorama desolador, pues Homer utilizaba todas las fotos que tenía de ella para tapar letras de la placa, de forma que pasase a decir “Do it for her”; en castellano, “Hazlo por ella”. El juego, que se le ocurrió al guionista George Meyer, muy devoto de los anagramas, ofrece una tierna mirada a la relación de Homer con la paternidad, poco explorada en la serie. El personaje suele estar, en términos de responsabilidad dentro del hogar, más al nivel de los niños que de Marge, y este episodio añadía un interesante giro a esa situación.

(Fuente: Fox)

La revista Entertainment Weekly considera Última salida a Springfield, el decimoséptimo episodio de la cuarta temporada, como el mejor de la serie. Seguro que en esa elección tiene mucho que ver la canción protesta de Lisa. En el capítulo, que retrataba una huelga en la central nuclear provocada por la decisión del señor Burns de quitar el seguro dental de las garantías laborales de sus empleados, la pequeña Simpson acompañaba con su tonada guerrillera, guitarra en mano, un comentario social bastante más explícito que lo que acostumbra a hacer hoy la comedia amarilla.

Los incendiarios versos de una Lisa invadida por el espíritu ácido de los Estados Unidos de los años 60 y 70 dejan el que quizá sea el instante más poderoso de toda la serie: “Nos manifestaremos como hicimos ayer; la fábrica es suya, pero nuestro el poder”.

‘Los Simpson’ está disponible en Disney+.