7 personajes que te convencerán para que (por fin) hagas ejercicio en 2021

Como cada año, seguro que tú también has estrenado 2021 con un carro de nuevos propósitos con los que aprovechar mejor tu tiempo y cuidarte más. Y entre ellos, como es habitual, seguro que no falta hacer ejercicio. Además, el maratón de comilonas propio de las fechas navideñas al que pondrá el cierre el Roscón de Reyes está a punto de terminar, y tal vez te hayas puesto ya una fecha para empezar a deshacerte de sus secuelas. E incluso puede que entre los regalos que llegan estas fechas te hayas encontrado alguna indirecta en forma de zapatillas deportivas o mallas. Las señales son claras, ahora solo falta encontrar las ganas.

Salir de tu zona de confort, el sofá y lanzarte al universo de las pesas, las carreras o las clases de spinning en las que sudas hasta la extenuación no es un horizonte especialmente atractivo. Pero tanto si te decides por el deporte al aire libre como si eres capaz de comprometerte con un gimnasio es probable que, como poco, consigas sentirte mejor contigo mismo. O al menos eso es lo que nos han enseñado los personajes de varias series de televisión a lo largo de los años.

Los ejemplos son muchos y muy diversos, y los resultados obtenidos también. En Fleabag la protagonista corría en el cementerio en el que estaban enterradas su madre y su amiga más como exorcismo que como método para perder peso. Pero corría. Mujeres relacionadas con la política como Olivia Pope y Claire Underwood trataban de despejar su mente haciendo footing por Washington. Y además de conseguir ordenar sus ideas crearon una fiebre irracional por sus atuendos deportivos y sus playlist. En The Leftovers Kevin Garvey también salía a hacer unos kilómetros, para regocijo de las fans de Justin Theroux. Pero si se trata de escoger personajes inspiradores para hacer ejercicio me quedo con estos siete que son un buen ejemplo para animarse a la hora de calzarse unas zapatillas y salir a correr o, simplemente, andar rápido.

(Fuente: NBC)

El mejor representante de una vida sana en el panorama televisivo lo encontramos en la comedia de la NBC, Brooklyn Nine-Nine. Y aunque puede parecer que el teniente Terry Jeffords (Terry Crews) es un hombre excesivamente obsesionado con su cuerpo y con la alimentación saludable, también tenemos que reconocer que es la envidia de la comisaría y el compañero que todo el mundo quiere tener en su equipo.

El bueno de Terry es capaz de levantar un coche sin demasiado esfuerzo, de echarse una siestecita en medio de sus series de dominadas y de meterse entre pecho y espalda un sinfín de tuppers, porque esos músculos no se mantienen solos y necesita ingerir diez mil calorías diarias para mantener su masa muscular. Pero además de ser obsesivo y un poco vanidoso, Terry es un compañero con buen carácter que se desvive por sus hijas y siempre está dispuesto a animar a sus colegas de comisaría a ponerse en forma.

Sin embargo, como pudimos ver en la quinta temporada de la comedia protagonizada por Andy Samberg, que sea un amante del deporte no significa que domine cualquier disciplina. Y cuando ve a Boyle (Joe Lo Truglio) y Holt (Andre Braugher) practicando yoga descubre, de la forma más dolorosa, que puede tener un cuerpo fibroso pero que la flexibilidad es una asignatura pendiente. Así que parece evidente que a la hora de plantearse hacer deporte es conveniente saber qué es lo que queremos conseguir y, sobre todo, no descuidar ningún aspecto de nuestra rutina de ejercicios.

(Fuente: Netflix)

Aunque se trata de una disciplina mucho menos agitada que otras, el yoga también es una buena opción cuando se trata de cuidar nuestra mente y nuestro cuerpo. Y la máxima representante televisiva de esta práctica tradicional es Erica Jones, el personaje de Orange Is The New Black más conocido como “Yoga” Jones. Interpretada por Constance Shulman y de apariencia frágil, es la viva encarnación de la paz y la sabiduría gracias a su fe budista y a su pacífico estilo de vida.

A pesar de que los sentimientos de culpa por el crimen que le ha llevado a la cárcel no le abandonan, Jones trata de compensar su tiempo en prisión convirtiéndose en un rol pacificador que comparte con quien quiere escuchar las enseñanzas del budismo. Y con sus clases de yoga también contribuye a crear un ambiente más distendido y relajado en Litchfield, ya que durante esos minutos las presas pueden distanciarse del ruido y los conflictos y sumergirse en el silencio, la meditación y la paz espiritual.

En Big Little Lies, Bonnie Carlson (Zoe Kravitz) también es una alumna aventajada de la disciplina que nació en la India. Pero además es una buena muestra de que la especialidad deportiva que decidimos practicar está inevitablemente relacionada con el momento vital que atravesamos. Porque si en la primera temporada de la serie de HBO es una relajada monitora de yoga que parece estar bendecida con los dones de la serenidad y la tolerancia en la segunda, atormentada por su pasado más reciente, cambia las salas de ambiente relajado por la salvaje naturaleza de la costa californiana. Ahí tratar de apaciguar los fantasmas que la persiguen corriendo sin descanso, un desahogo que no se plantea calmar en la cinta de correr que le regala su marido para mantenerla en casa.

En la primera temporada de Big Little Lies la mujer que corre para aclarar su mente y dejar sus frustraciones en el camino es Jane Chapman (Shailene Woodley). Para esta joven madre traumatizada por su pasado salir a correr por la playa es una catarsis física y mental que le ayuda a alejar los pensamientos tóxicos que le torturan. Una huida en la que la ocasional compañía y la localización que escoge para hacer ejercicio se convierten en involuntarios apoyos a la hora de aliviar el estrés.

Uno de los personajes más optimistas que ha dado la televisión en este siglo es el que Rob Lowe interpretó en la comedia de la NBC, Parks and Recreation. Pero además de ser, literalmente, un rol lleno de vitalidad y optimismo, era un hombre apasionado por el ejercicio hasta tal punto que aprovechaba su pausa para el almuerzo para correr más de quince kilómetros.

Para Traeger correr 15 millas, unos 25 kilómetros, eran una carrera corta, algo normal considerando que su meta era “correr hasta la luna” y ser el primer ser humano que viviría “150 años”. Es bastante probable que las endorfinas que le proporcionaban su incansable derroche físico fueran las responsables de su optimismo y su espíritu positivo, que en muchas ocasiones acababa contagiando a sus compañeros de departamento en el ayuntamiento de Pawnee.

(Fuente: NBC)

En la familia Pearson, los protagonistas de This is Us, son dos los miembros que han hecho del correr su mejor medicina, aunque con fines muy diferentes. Kevin (Justin Hartley) sale a practicar jogging por el vecindario para mantenerse en forma y seguir siendo una estrella de la televisión que, a su pesar, despierta el interés de las fans gracias a su físico. Pero también le sirve para relacionarse con sus vecinos, conocer a los recién llegados al barrio y enterarse de todo lo que pasa a su alrededor.

Su hermano Randall (Sterling K. Brown) también corre, pero lo hace por razones bien distintas. Su personalidad perfeccionista hace que sea capaz de compatibilizar las carreras al aire libre con la cinta de correr de la que muchas veces tiene que sacarle a rastras su mujer. El desahogo físico, casi enfermizo, que le ayuda a lidiar con la ansiedad y le sirve para evitar que una nueva crisis nerviosa ponga su vida patas arriba. Un peculiar tratamiento que no tiene nada que ver con los profesionales a los que le aconsejan acudir el propio Kevin o Beth (Susan Kelechi Watson), pero que le ayuda a relajar tensiones, despejar su mente y afrontar su día a día de una forma más sosegada y optimista.