‘Assassin’s Creed’: Lo que esperamos de la adaptación que prepara Netflix

El éxito de The Witcher, estrenada a finales del año pasado, fue para muchos la confirmación de que videojuegos y series están destinadas a encontrarse. Después del anuncio de la serie de Resident Evil de Netflix, la compañía ha ido a por una de las vacas sagradas que tiene en la actualidad el mundo del ocio digital. Assassin’s Creed se convertirá en serie gracias a un acuerdo entre Ubisoft y Netflix y, después del descalabro de la adaptación cinematográfica con Michael Fasbender, hay muchas ganas de ver lo que son capaces de hacer.

Con Assassin’s Creed hablamos de juegos mastodónticos, de mundos abiertos con recreaciones históricas que consiguen cautivar a millones de usuarios con cada lanzamiento de la saga. En sus distintas ediciones, hemos paseado, entre otras épocas, por la Italia renacentista, por mares caribeños llenos de piratas, por la Guerra de Indepedencia estadounidense, por la Grecia clásica y, en pocas semanas, lo haremos por la Inglaterra más vikinga con Assassin’s Creed: Valhala. Lo que esperamos es que errores como los ocurridos en la película de 2016 no se repitan; por eso, aquí van unas cuantas ideas sobre lo que esperamos de esta producción de Netflix.

Bueno, más o menos. La saga tiene una historia de fondo en el presente que sirve como nexo de unión para cada una de las entregas, de manera que, al igual que con cada lanzamiento de los videojuegos, podríamos ver en la serie una hipotética temporada ambientada en la antigua Rom y saltar en la siguiente al Japón feudal.

Por encima de la acción, los momentos de sigilo, las tramas palaciegas o las conspiraciones, Assassin’s Creed es una cosa: ambientación. El trabajo de recreación histórica -tomándose siempre sus licencias- es digno de elogio dentro de la industria del videojuego, pues con mimo por los detalles consiguen trasladar al jugador a esas épocas con las que de otra manera solo podría soñar. Por eso mismo, esperamos una gran producción a la altura del trabajo de Ubisoft. De hecho, queremos ver a Reed Hastings citando a Richard Attenborough de Parque Jurásico con un “No hemos reparado en gastos”.

Assassin’s Creed IV: Black Flag (Ubisoft)

Como comentábamos antes, más allá de las tramas del pasado existe una trama en el futuro que sirve como nexo de unión entre los capítulos de la saga. Eso sí, esa trama es, y debe ser, solamente una excusa para lanzarnos de lleno a aventuras mucho más emocionantes.

Cada lugar y cada época de los videojuegos traen guiños a personajes históricos. Parte de la gracia de Assassin’s Creed no es solo caminar por el Antiguo Egipto sino también compartir escena con la mismísima Cleopatra mientras acabamos con un culto que opera detrás de las sombras, que el mismísimo Leonardo Davinci nos fabrique artilugios para llevar acabo nuestros planes o tener por compañero de tropelías al gran pirata Barbanegra.

Y siguiendo con grandes personajes históricos, esperamos que estos no se queden en secundarios con presencia testimonial sino que, como en algunos juegos de la saga, el protagonista se enfrente a los mismísimos Borgia, Alfredo el Grande, Robert IV de Sablé o Roberspierre, capaces de robar la escena.

Las posibilidades son muchas, tantas como páginas tiene la Historia de la humanidad. Porque, por supuesto, no es necesario repetir las historias ya vistas, aunque bien es cierto que algunas de ellas podrías levantar pasiones entre los fans y los espectadores de Netflix.