‘Cormoran Strike’, detectives con traumas para casos atípicos

En los últimos tiempos el género policial, sin haber dejado de lado los procedimentales, ha experimentado el auge del drama criminal donde uno o varios detectives son los protagonistas de historias que están centradas en una investigación. Se ha instaurado como un subgénero que cuenta con el aval del público y que ha crecido, especialmente, gracias a la industria televisiva británica que suele buscar inspiración en las historias reales o en novelas criminales.

Entre los últimos ejemplos de inspiración literaria se encuentra Cormoran Strike, que se basa en las novelas detectivescas que J.K. Rowling escribe con el seudónimo de Robert Galbraith. Emitida por BBC en Reino Unido, en nuestro país podemos disfrutarla en HBO España, donde se acaba de estrenar su cuarta entrega, titulada Blanco Letal.

(Fuente: HBO España)

Ambientada en el Londres actual, Cormoran Strike se centra en la agencia que pone en marcha el hombre que le da nombre y que interpreta Tom Burke (The Crown). El protagonista es un veterano de la guerra de Afganistán que perdió una pierna en la contienda y trata de sobrevivir, mental y económicamente, investigando crímenes. A pesar de la escasez de clientes y de sus penurias económicas, Cormoran contrata como secretaria a Robin Ellacott (Holliday Grainger), que se acaba de mudar desde Yorkshire para vivir con su novio.

Como si de Sherlock y Watson se tratase, Cormoran y Robin trabajan juntos para pagar las facturas y olvidar sus respectivas existencias. Él tiene el corazón roto y el orgullo herido por su discapacidad, ella busca cumplir un sueño y sofocar su insatisfacción vital. Y aunque la voz cantante la lleva el exmilitar, es Robin la que siempre está ahí para sacarle de un apuro, aportarle una nueva pista o, simplemente, mantener lejos a la prensa.

(Fuente: HBO España)

La vertiente psicológica de ambos personajes tiene un peso en la narración tan importante como los casos en los que se centra; una propuesta narrativa que puede hacer que la primera parte de la producción resulte tediosa para los aficionados a los dramas criminales más trepidantes. Pero cuando la producción avanza, y es capaz de desarrollar la historia de sus protagonistas, gana enormemente en calidad y atractivo. Es algo a lo que también contribuye la peculiaridad de los casos de los que se ocupan Cormoran y Robin: historias en las que no faltan estrellas del rock, novelistas que desaparecen misteriosamente y asesinos que están dispuestos a arruinar las vidas de los protagonistas.

Sin ser una producción sobresaliente, quizá por su pausado ritmo, quizá por lo sobrepoblado del género, Cormoran Strike es una interesante saga criminal que cuenta con las armas necesarias para sorprender en el trillado mundo de los crímenes y se sirve con acierto de las peculiaridades de sus protagonistas. Una propuesta interesante y breve (su temporada más larga es la que se estrena ahora y tiene cuatro episodios), perfecta para los amantes del género y para todos aquellos que sientan curiosidad por saber si queda algo nuevo por descubrir en el mundo del crimen televisivo. Y todo ello a pesar contar con una de las cabeceras más lánguidas de las ficción serielizada actual.