Cristina Ramos estrena su primer disco, ‘Superstar’: “Era la cantante anónima de un vídeo viral mundialmente famoso”

Aunque su carrera musical comenzó en Canarias hace décadas y nunca ha dejado de trabajar, si hay algo por lo que se conoce a Cristina Ramos es por ser una de las cantantes con mayores reconocimientos en talents del mundo. Desde que ganó en 2016 la primera edición de Got Talent España, la artista canaria ha pasado por varios programas en todo el mundo en los que ha conseguido quedar en muy buenas posiciones.

Sin embargo, su éxito no vino a raíz de su victoria en el concurso de Telecinco, sino que fue su audición cantando ópera y rock la que provocó que, además de conseguir el pase de oro de Edurne, se convirtiera en un vídeo viral visto a lo largo y ancho del mundo.

En 2018 deslumbró a artistas como Carlos Rivera, Maluma o Natalia Jiménez en La voz México, edición que también ganó. Pero, tras su paso por Latinoamérica, su victoria en Got Talent España provocó que Simon Cowell la llamara para participar en America’s Got Talent: The Champions, una edición en la que solo participaban vencedores de todo el mundo y en la que ella quedó cuarta finalista.

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World’s Got Talent en China y Britain’s Got Talent: The Champions son otros de los programas en los que ha estado, pero recientemente ha conseguido un tercer puesto en Tu cara me suena 8 donde ha dejado patente su potencia vocal imitando a artistas como Mónica Naranjo, Demi Lovato o Rocío Jurado. Pero, tras su periplo por diferentes talents y tras una larga carrera, Cristina Ramos ha sacado su primer álbum.

Cristina Ramos.

cristina ramos

  • Las Palmas de Gran Canaria, 1979 (42 años)

Cristina Ramos saltó a la fama en España después de conseguir el pase de oro de Edurne en la primera edición de ‘Got Talent España’ en 2016 con su actuación de ópera y rock con la que se convirtió en un fenómeno viral y la cual le llevó finalmente a la victoria. La artista ganó también ‘La voz México’ en 2018 y ha conseguido muy buenas posiciones en otros ‘talents’ como ‘Tu cara me suena 8’. Pero lo cierto es que lleva toda la vida ligada a la música y ha estado en diferentes bandas muy populares en Canarias.

Superstar es su primer disco de estudio, ¿ha cumplido sus expectativas de lo que tenía en mente como su primer trabajo? Sí, porque, entre otras cosas, ha sido un trabajo que lleva muchos años esperándose, por así decirlo, sobre todo por parte del público. Nosotros lo tomamos de otra manera, trabajábamos basándonos en singles, porque además, hoy en día, si no tienes discográfica te lo tienes que tomar de otra manera. No tienes, a lo mejor, personas que apuesten por ti. Y lo que hacíamos eran singles, básicamente. Empezamos a trabajar en una serie de temas, buscando sonidos con el músico Alejandro de Pinedo. Y, cuando nos quisimos dar cuenta, teníamos ocho canciones y dijimos: “Oye, creo que ha llegado el momento de poner bonito esto, de aglutinarlo con un mismo sonido, lanzarlo y que sea el primer disco”. Y como no había presión, no teníamos ninguna fecha tope ni nada que se pudiese parecer a ese estrés, pues lo hicimos con mucha tranquilidad y, cuando sentimos que era lo que queríamos, nos lanzamos. Y aquí está.

¿Cómo describiría el disco? ¿Sigue su estilo de ópera y rock? Sí, sigue el estilo porque creo que ese es el estilo que me gusta dentro de muchos otros. Sí es cierto que este disco tiene alma de rock, por así decirlo, aunque no te va a sonar por ningún sitio el típico sonido rockero de bombo, caja y guitarra. Hemos querido procesar todos esos sonidos típicos y convertirlos en ultraprocesados, mezclados. Hemos ahondado en atmósferas diferentes para poder también entrar en ese mundo de la lírica, ese mundo del dramatismo exacerbado, de la pasión. Y bueno, evidentemente, pues poner ese toque operístico.

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¿Por qué el nombre Superstar? Pues mira, es una historia que siempre cuento. Y es que el tema ya estaba, fue uno de los primeros en el que trabajamos, y lo que nos salía todo el rato en el estrbillo era “Superstar“, antes de empezar a trabajar con la letra. Y, por otro lado, me pareció una manera maravillosa de darle cabida a una idea… Siempre lo comento así, la gente que me ve encima al escenario se hace una idea de mí de diva o de algo muy cañero, con una personalidad muy fuerte. Y la verdad es que la gente, cuando me conoce, se lleva una impresión totalmente diferente y dice: “No te imaginaba así”. Y bueno, con Superstar he querido dar cabida a esa persona que está encima del escenario, esa especie de alter ego con la que he tenido siempre una lucha. Porque yo soy muy tranquila, muy tímida, y digamos que es esa voz en el fondo del espejo que ya me está diciendo: “Oye, ¿yo dónde estoy yo? Ya va siendo hora de que hagas tus sueños realidad, de que dejes de postergarlo y de estar sentada esperando a que alguien te dé la oportunidad”.

¿Planea hacer una gira con este disco? La idea es hacer gira, evidentemente, y sobre todo presentarlo aquí porque estamos preparando el espectáculo Rock Talent en Gran Vía y queremos presentarlo. La idea era que fuese semanalmente, los fines de semana. Y, de hecho, estaba programado para inaugurarlo en febrero. Pero claro, con lo que está pasando, entre Filomena, con la Covid, con el toque de queda, pues evidentemente en la parrilla no cabemos todos. Y estamos esperando el mejor momento. Pero la idea es presentar el espectáculo Rock Talent e incluir los temas de Superstar, y hacer gira.

¿Este espectáculo incluye otros temas de su paso por diferentes talents? Sí, Rock Talent es un espectáculo que tenemos montado desde el 2017 a raíz de haber ganado Got Talent España, para poder dar cabida a todo eso que de repente sucedió. Porque yo antes cantaba ópera por un lado, rock por otro. No teníamos definido ese aspecto que de repente surgió, que era fusionar diferentes estilos. Entonces creamos Rock Talent con un espíritu rockero y con una serie de temas totalmente diferentes entre los que hay boleros, ópera, rock… Son versiones más los singles que tengo.

¿Tiene en mente sacar próximamente algún single nuevo en plataformas digitales? Sí, ahora mismo está el disco completo en las plataformas digitales. Pero tenemos un tema añadido que no lo hemos podido presentar ahora mismo porque no cabía dentro, no por tamaño, sino porque es un tema muy cañero en inglés, entonces lo hemos dejado para un futuro bonus track. Y, sobre todo, porque la idea es hacer una versión en inglés de Superstar. Estamos trabajando en ello.

Entonces también planea sacar temas en inglés. Yo me siento muy cómoda cantando en inglés. Por eso apenas canto en español, porque casi todas las versiones que me gusta cantar son en inglés. Me siento muy cómoda con el idioma y es una forma de cantar, una posición vocal, que para mí es muy cómoda. Pero sí, la idea es hacer temas en inglés también.

En cuanto a sus comienzos, ¿cómo surgió su relación con la música? Pues es curioso, porque en mi vida la música siempre ha estado ahí. Mi madre dice que yo cantaba desde antes de hablar y fue ahí cuando ella empezó a darse cuenta de que había algo, un potencial o algún tipo de don. Mi relación con la música ha sido como el aire que respiras. Uno no es consciente de que el aire está ahí y uno no es consciente de que lo que respiras es lo que te da la vida. Si te falta, te mueres. Pues con el tiempo me he dado cuenta de que esa es mi relación con la música. Es el aire que respiro, el aire que me mueve, el motor de mi vida. Lo que pasa es que siempre he sido muy tímida y no lo veía, ni por asomo me imaginaba que pudiese llevarlo a cabo.

Cristina Ramos, tercera finalista de 'Tu cara me suena 8'.
Cristina Ramos, tercera finalista de ‘Tu cara me suena 8’.
JORGE PARIS

También tuvo una banda latina, un estilo muy diferente a lo que se espera de usted. He tenido unas cuantas bandas. De hecho, hoy por hoy, en Canarias, que es de donde era el grupo latino que tenía, hay gente que no me ubica en esa banda, que se llamaba Melodia Show. Me conocían, pero piensan que somos personas diferentes. Cuando de repente se dan cuenta de que era yo, se quedan un poco… Es que en Canarias la música latina es un referente. O sea, tenemos muchísimo que ver con Latinoamérica en cuanto a música, sobre todo porque toda la música que está allí se para en Gran Canaria. Cuando estuve en México, recuerdo que se asombraban mucho de que, al ser española, conociese algunos grupos y orquestas, y muchos temas que son verdaderos éxitos en Latinoamérica. Pero bueno, mi banda era un grupo que montamos porque mi madre me impulsó, yo no quería, me daba mucha vergüenza. Éramos mi prima al teclado y yo. Luego, poquito a poco, fue creciendo. Pero se convirtió en grupo referente allá en Canarias, teníamos muchísimo trabajo a nivel insular, sobre todo.

La música ha estado tan presente en su vida, que incluso estuvo en el parto de su hijo, ¿no? Sí, yo tuve la suerte de poder cantar hasta el último momento. La verdad es que no tuve ningún problema físico a la hora de cantar. Hay muchos impedimentos en muchas mujeres que, cuando están embarazadas, pierden capacidad pulmonar y demás. Pero yo no tuve ningún problema. Y ese día, el padre de mi hijo y yo nos encontrábamos encima del escenario haciendo coros para otro grupo que teníamos, del cual acabé siendo solista. Y, estando allí cantando, de repente empecé con contracciones por el dolor en directo. No fue como para cantar más fuerte, pero mucho dolor, y la tripa se me puso muy dura. Aguanté y, cuando terminé, el padre de mi hijo me dijo: “Bueno, ¿nos vamos a tomar algo?”. Yo le cogí la mano, se la puse en la tripa y vio que estaba tan dura que se quedó blanco.

¿Le gustaría representar a España en Eurovisión? Hombre, si dijese que no estaría mintiendo, entre otras cosas porque el año pasado presentamos candidatura. Presentamos tema y al final nos convertimos en uno de los seleccionados. Mi propuesta estaba en mesa. Y la verdad es que eso fue brutal. O sea, que no me hayan elegido, bueno, no me importa demasiado, me importa más el hecho de haberme convertido en trending topic. Eso coincidió con mi presentación en el programa British Got Talent: The Champions, y la verdad es que eso creo que fue el boom para que, de repente, empezara todo el mundo a pedir #CristinaRamosEurovisión. Y eso fue lo que hizo que me propusieran. O sea, que voy a seguir intentándolo. Si hubo posibilidad una vez, ¿por qué no?

Ha participado en talents de España, México, China, Estados Unidos… ¿Nota que su paso por esos programas le trajo reconocimiento internacional? Sí, en Estados Unidos sobre todo. Allá, el tema de Got Talent es como Eurovisión aquí. Todos los que han ganado o los que han pasado y han tenido algún tipo de repercusión en America’s Got Talent tienen su espectáculo en Las Vegas. O sea, recuerdo que el juez Howie Mendel me decía: “Tú en España…”. Y yo: “Bueno, en España Got Talent es otra cosa”. No se podía creer que saliera a la calle y no me pararan. Claro, el fenómeno fan en América es otra cosa.

¿Cómo surgió su paso por tantos talents? ¿Se presentaba a los castings o le llamaban ellos? Pues mira, esto lo quiero aclarar, porque muchas veces la gente se piensa que yo me presento a todos los talents del mundo. Solamente me he presentado a dos: Got Talent España y La voz México. Eso fue por casting. Evidentemente, como me convertí en ganadora de Got Talent España, eso hizo que pasara a formar parte de un grupo de personas que fueron llamadas a America’s Got Talent: The Champions, ese nuevo formato que creó Simon Cowell. Le dio la locura y dijo: “Voy a montar un concurso donde vamos a reagrupar a todos los ganadores de otros certámenes”. Imagínate cuántos años llevan poniendo Got Talent en América y en el resto de países. Pues surgieron muchísimo ganadores. Entonces, allí estuve. Para mí era maravilloso y un honor el poder estar con Paul Potts, conocerlo y competir con él, por así decirlo. También con Susan Boyle, con Darci Lynne, con Kechi, la chica que estaba quemada, que había tenido una historia bastante dramática y contó cómo había conseguido superar todos sus problemas con la música. Entonces, nos invitaron y fue quien quiso o quien vio que podía tener posibilidades. O simplemente, en mi caso, fui por tener esa oportunidad de conocer otros formatos y conocer otras producciones y, sobre todo, salir de mi zona de confort y ver mundo. Eso me parecía una maravilla.

¿Cómo es Simon Cowell? ¿Es tan duro como parece? Sí, sí. Es duro. Ten en cuenta que él es el jefe. Es el director, es el amo y señor, no solo del formato, sino de todo, es el jefe. Entonces él va por libre. Sí es cierto que allí, en ese concurso, hay que tener en cuenta que son selecciones suyas. O sea, él ha decidido quiénes van al concurso y el hecho de invitarte hace que ya no seas una persona anónima o una persona que está viendo por primera vez. Haber ganado un Got Talent hace que seas, cómo decirlo… Que él tiene una cierta admiración por ti, porque ya has ganado, te conoce. De hecho, siempre me emociono muchísimo al recordar cómo me presentó en el concurso la primera vez. Me dijo: “Cristina, yo sé quién eres tú. Te conozco de sobra, pero quiero que te presentes ante la audiencia para que también ellos sepan quién eres”. Y recuerdo que fue brutal el momento en el que dije: “Me llamo Cristina Ramos y soy la ganadora de Got Talent España“. Se volvieron locos, empezó a gritar todo el mundo, fue como… Madre mía, yo de repente me sentí Beyoncé o Madonna en un concierto (se ríe).

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En España, ganó la primera edición, en la que no estaba Risto. Pero, desde la distancia, ¿quién cree que es más duro de los dos? Pues mira, me hubiera gustado que Risto hubiera estado en mi edición. Ambos son diferentes. Evidentemente, son diferentes culturas, son diferentes formas de trabajar y demás. Pero Simon impone muchísimo más, porque a lo mejor no es tan duro o tan directo diciendo cosas tan crudas, pero lo que te dice y cómo te mira, puede llegar a doler. Tiene muchos detractores, muchos, muchos. Aunque yo no me sentí así, para nada. Hombre, evidentemente impone porque sabes quién es y, sobre todo, estás ahí delante de él, no lo estás viendo en la televisión, que era eso lo que más me impactaba. Cuando yo estaba en el programa me pasaba una cosa y es que estás tan en lo que estás, que no eres muy consciente. Yo me lo planteaba cuando terminaba la actuación, cuando yo acababa de cantar y escuchaba al público como loco y pensaba: “Dios mío, se están poniendo de pie”. Y de repente eres consciente de que esto no es un programa de televisión que estás haciendo en el salón de casa. De hecho, me entraba la llorera. Era maravilloso. Lo sigo recordando como momentos inolvidables.

¿Cómo se fraguó su fichaje por Tu cara me suena? Pues a mí siempre me ha gustado muchísimo y siempre me han hablado muy bien de la producción, de Gestmusic y de todo lo que hacen. Y, sobre todo, del programa en sí, de su psicología, de cómo trabajan, del equipo y la familia que hay dentro. Entonces, cuando me lo propusieron, como yo no era conocida, tuve que ir a hacer una especie de prueba para que me vieran, para que supieran cómo era y si iba a dar problemas o no en el programa, ese tipo de cosas. Y la verdad es que fue muy divertido. Si hay un programa por el que me lleno la boca hablando, es Tu cara me suena, sin duda. Fue una etapa preciosa donde conocí gente, no solo los compañeros, sino el equipo en sí. Allí se juntan una serie de personas que aman lo que hacen, pero con pasión de verdad. Reyes es un ejemplo que pongo, era la que se encargaba del sonido y de lo que es microfonía. Ella tenía en su móvil fotos de las manos de los artistas originales, porque en serio, el nivel de detalle era… Recreaban micrófonos que ya no existen. Tenían que hacer un micrófono que se escuchara bien, que recogiera bien tu voz y que fuese como el original. Y yo recuerdo que Reyes decía: “Mira, le hemos puesto una pegatina y le hemos pintado esto aquí abajo. Fíjate que lo tiene así cogido de esta manera, así que lo tienes que coger de aquí arriba”. Era un trabajo muy meticuloso. O sea, buscaban la excelencia. Y luego, además de eso, es que había familia, gente con la que conseguías relajarte, eran personas. Y eso de verdad que se agradece a la hora de trabajar.

¿Ha descubierto o redescubierto a algunos de sus compañeros? Desde luego. Entre ellos había algunos que no conocía y tuve la oportunidad de hacerlo allí. Yo siempre pongo el ejemplo de Mario Vaquerizo. Siempre me ha parecido una persona superleal y auténtica. Pero es que luego lo conoces en persona y es la persona más cariñosa y atenta. Es superinteligente y muy culto, aunque haya gente que crea que no, pero sabe jugar a hacer televisión, lo tiene muy controlado, sabe hasta dónde puede llegar y, evidentemente, sabe a lo que va. Y, sobre todo, va a disfrutar, a pasárselo bien. A él no le importaban las puntuaciones. También Rocío Madrid, Belinda Washington, El Monaguillo… Tenemos amistad todos. Y bueno, los invitados también. Soraya, Blas Cantó es otra persona que adoro, y estoy superorgullosa de él. Es como si fuese yo a Eurovisión, estoy supernerviosa con todos sus temas y todo lo que está haciendo.

¿Hubo algún artista de los que imitó que le marcase más? Es que son muchos. Pero una de las actuaciones que más sufrí fue la de Rocío Jurado. Yo no había cantado nunca ese estilo. Y evidentemente a Rocío la conoce todo el mundo. O sea, la tienes grabada en el oído, aunque ya no esté. Entonces era imitarla bien o irte a casa. Me imponía todo, porque gestualmente ella era un todo, era una pasión y una manera de cantar, un timbre muy característico. Hubo otra actuación que me dio mucho miedo también, cuando imité a Melani con su actuación de Eurovisión. Esa semana no había tenido la posibilidad de trabajar el número porque había estado casi toda la semana afónica con una laringitis. Tenía que imitar a una niña de 12 años y yo tengo 42. Y, entre otras cosas, yo no estaba bien de voz. Yo nunca olvidaré el momento de antes de salir a cantar cuando estaba entrenando el tema con mi pareja y, al ir a dar esos agudos, no  llegaba. Mi pareja decía: “Busquemos un plan B. ¿Ahora que hacemos?”. Y yo: “Pues nada, si no me sale, no me sale”. Supongo que por la adrenalina o los nervios, al final salió. De hecho, si te das cuenta, imagínate lo nerviosa que estaba, que al principio se me fue la letra.

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Otros rostros de Tu cara me suena como Beatriz Luengo o Ruth Lorenzo han comentado que, después de triunfar internacionalmente, Tu cara me suena las ha dado más a conocer en España. ¿Tiene esa misma sensación? Sí, sí, totalmente. Una de las cosas maravillosas que tuvo Tu cara me suena es que fue una carta de presentación o de regreso, porque yo evidentemente fui conocida en Got Talent en el 2016. Aunque no fue por haber ganado, soy consciente de que la gente no me conoce como “la que ganó Got Talent“, sino por ser la que cantaba ópera y rock y consiguió el botón dorado de Edurne. Ese fue el vídeo que se hizo viral a nivel mundial. Y el hecho de haber pasado tanto tiempo fuera o sentada en el banquillo hizo que, evidentemente, Tu cara me suena fuera una plataforma y un escaparate para que la gente volviera a recordarme. Y, sobre todo, ya no solamente que me conocieran como Cristina Ramos, sino que me conocieran como Cris, como Cristina, como la persona. La persona que viene a imitar y a pasárselo bien. Fue un escaparate maravilloso.

¿Y lo nota ahora? ¿Le paran por la calle? Sí, claro que lo noto muchísimo. Me paran con mascarilla y todo, que es lo que mejor. Con mascarilla, mal peinada y con ropa de deporte saliendo del gimnasio. Además, de hecho, el programa creo que tenía ese especial interés, porque cuando empezó me dijeron: “Vas a empezar con Mónica Naranjo, vas a abrir tú la temporada y vas a abrir el programa”. ¿Un poquito de tensión puede ser? Una presión brutal.

¿Considera que es difícil ser, como se dice, profeta en su tierra? Sí, rotundamente sí. Pero eso no es solamente aquí en España. Eso lo he podido ver en el resto del mundo. Es una frase hecha por algo. Sí es cierto que, desde el 2016, en estos años hasta ahora, he estado moviéndome mucho por Europa. A partir de ese vídeo viral, empezó a surgir mucho trabajo, pero claro, es trabajo que a lo mejor no está tan a la vista. No he hecho un disco, o actuaciones y presentaciones a nivel mundial, pero bueno, me he movido en fiestas privadas, en eventos, en presentaciones especiales de productos de grandes marcas y eso ha hecho que tenga mucho trabajo y que se me conozca en otros países.

¿Cree que su paso por los talents la ha enriquecido profesional y personalmente? Sí, evidentemente. Han sucedido muchas cosas desde que gané Got Talent. Para empezar, cuando fui no tenía pensado ni siquiera lo del vídeo viral. Yo no tenía pensado que eso iba a tener esa repercusión. A mí me cogió totalmente desprevenida, hasta tal punto que no tenía Instagram, no tenía canales, no tenía cómo recoger todo ese aluvión de seguidores que llegó. De hecho, en aquel entonces surgieron personas que crearon cuentas con mi nombre y, cuando fui a crearla, me encontré con que ya existía, que había varias. Y tuve que empezar desde cero. Después, por otro lado, me convertí en la cantante anónima de un vídeo viral mundialmente famoso. No tiene sentido, porque claro, tú como cantante estás buscando que la gente te conozca, conseguir una cierta fama o una cierta notoriedad. Y cuando tú ves que eres superfamosa pero que nadie sabe quién eres, es muy frustrante. Y no teníamos herramientas, no sabíamos cómo gestionarlo. Y bueno, pues evidentemente ha habido un cambio y no soy aquella que era cuando gané Got Talent.

Tras tanto tiempo fuera o sentada en el banquillo, ‘Tu cara me suena’ fue un escaparate para que la gente volviera a recordarme

¿Se animaría a ir a otro talent o a otro proyecto en televisión? Pues no lo sé. Hombre, como invitada siempre. Yo, por ejemplo, con Tu cara me suena ya les he dicho que cuenten conmigo para lo que quieran. Yo me apunto a un bombardeo y, sobre todo, allí, es como volver a casa. En otros programas no lo sé.

¿No se le da bien cocinar? No, en un programa de cocina no me veo, creo que la armaría. Aunque así igual conseguirían muchas visualizaciones, otro vídeo viral y muchos memes (se ríe).

¿Cómo llevó el confinamiento? ¿Estuvo trabajando en otros proyectos desde casa? La verdad es que tengo que decir que no lo pasé mal. Soy una persona muy casera, que se adapta bien a ciertos cambios. Y también estaba con mi pareja y con mi hijo, y era una oportunidad maravillosa de pasar tiempo de calidad con esos queridos desconocidos. ¿Qué pasó durante el confinamiento? Que tuve más trabajo que nunca. Decidimos mi pareja y yo ponernos en un modo metódico en el que no parábamos. Teníamos mucho trabajo, grabaciones, colaboraciones, vídeos para animar. En las redes, teníamos mucho trabajo en las redes. Tenía la agenda totalmente copada durante prácticamente todo el día. Pero, sobre todo, una de las cosas que aprendí con el confinamiento es a entrenar la resiliencia, la capacidad de quedarte con las cosas buenas de lo que está sucediendo, y desechar las cosas malas que no hacen falta.

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¿Y el parón de Tu cara me suena? El regreso de Tu cara me suena fue largo, porque no fueron solamente los meses de confinamiento, tardó nueve meses en volver. Había gente que no lo entendía, pero es que era muy complicado llevar a cabo los protocolos de seguridad. En mi caso, por ejemplo, la caracterización de Diva Plavalaguna, de El quinto elemento, empezó a las 12.30 horas y terminó a las 19. O sea, son muchas horas, muchas personas muy cerca y nosotros teníamos que estar sin mascarilla. La psicología del programa requería que tuviésemos un contacto… Tuvo que pensarse mucho. Y durante esa temporada yo aprendí a darme cuenta de que el programa me aportaba mucho más de lo que yo pensaba y, sobre todo, a anhelarlo y a disfrutarlo más. Yo ya iba con ese planteamiento, no iba a competir, iba a participar, a pasármelo bien, a disfrutar convirtiéndome en otra persona. Y eso para mí era magia pura. De hecho, mi actitud al final, en las cuatro últimas actuaciones, fue como que no me importaba. Imagínate lo poco que me importaba conseguir un número alto en el ranking que, cuando volví a Canarias, mi pareja, que es mi mánager, me preguntaba en qué puesto estaba y yo no sabía decírselo. La gente se reía.