Crítica: ‘Devils’, el corazón de las finanzas mundiales es demasiado frío

“La banca antes era una profesión noble, pero está claro que está cayendo hacia abajo”. Esta frase es de uno de los personajes de Devils, pero bien podría haberla pronunciado un experto en finanzas ofendido por la cantidad de producciones que, en los últimos años, se han preocupado por retratar el universo de la bolsa, los fondos de inversión y sus personajes habituales con historias que solo ellos alcanzan a comprender, a través de roles que más bien son autómatas sin escrúpulos.

La última en sumarse a esta lista ha sido precisamente Devils, una producción de diez episodios de Sky Italia que desde hoy podemos ver en Movistar + y que cuenta en su reparto con rostros conocidos como Patrick Dempsey (Anatomía de Grey) e intérpretes españolas como Laia Costa (Foodie Love). Creada por un equipo de nueve guionistas y basada en la novela de Guido Maria Brera Diavoli, la serie se ambienta en Londres en 2011, cuando los disturbios de Grecia, el devenir del FMI y la economía mundial ocupaban las principales noticias de los medios de comunicación.

El New York London Investment Bank es uno de los bancos de inversión (ficticios) más importantes del mundo y entre sus activos más importantes está Massimo Ruggeri (Alessandro Borghi), un hombre al que su astucia y sus conocimientos han hecho ganar cientos de millones para su empresa y, por ello, espera que se le compense con un ascenso. Sin embargo, sus sueños de grandeza, que ya viajan en Ferrari y duermen en un espectacular ático, se verán truncados por el inesperado regreso de su exmujer y por un trágico suceso que pondrá a toda la empresa bajo el microscopio de la policía.

(Fuente: Movistar+)

En realidad, esta es una versión muy sintetizada de lo que sucede en el primer episodio. Porque al igual que Devils tiene muchos guionistas también quiere contar muchas cosas. Y mientras que el guaperas de Ruggeri va y viene del centro de Londres para asegurar su futuro tenemos la oportunidad de conocer a una activista argentina (Laia Costa), un estudiante de económicas metido a espía (Malachi Kirby) o a su jefe, al que encarna Patrick Dempsey, que asiste a las reuniones del FMI como director del banco que es.

El problema de la serie, especialmente en el primer episodio que es el que tiene que conquistarnos, es que todo sucede muy despacio y, mientras lo hace, no se interesa por darle algo de personalidad y empaque a sus personajes. Y cuando lo hace, con Ruggeri, recurre a una voz en off que revela intensos pensamientos, una propuesta creativa que, en realidad, puede convertir al personaje en algo caricaturesco.

Si uno sobrevive a la falsa intensidad y lo irregular de su protagonista, puede asistir a una lucha de egos (masculinos, por supuesto) que preparan su particular venganza como si de una partida de ajedrez se tratase, mientras la economía mundial tiembla y son muchos los que están interesados en revelar las vergüenzas de los sistemas financieros. Todo ello parece interesante y, a veces, atractivo, pero el festival de guionistas no se ha preocupado por crear personajes interesantes y solo quieren contar cosas, como si de un informativo se tratase. Y así lo más probable es que al espectador acabe perdiendo el interés y en la primera oportunidad que tenga, agarre el mando y busque otra serie con más enjundia y menos lenguaje económico.

‘Devils’ se emite los miércoles en Movistar+.