Crítica: ‘Dos balas muy perdidas’ es mucho más de lo que aparenta

Esta crítica se ha escrito tras ver la primera temporada de ‘Dos balas muy perdidas’ y no contiene spoilers.

Netflix nos tenía reservada para agosto una de esas comedias que descolocan y te tienen sin saber si acabas de de ver una maravilla o la cosa con el menor sentido del mundo. Hablo de Dos balas muy perdidas (Teenage Bounty Hunters), una propuesta con mucha acidez encubierta.

La premisa es de esas cosas locas que dudas pueda funcionar. Sterling y Blair Wesley (Maddie Phillips y Anjelica Bette Fellini) son dos gemelas blancas, ricas, de familia republicana y que acaban siendo cazadoras de recompensas junto con Bowser (Kadeem Hardison), un divorciado negro que tiene una tienda de yogur helado como tapadera.

Visto de refilón parece un producto de Disney Channel al que le han sumado bromas rancias y el sexo como tema de conversación habitual entre las dos hermanas. Mirando más allá tiene mucho más. Y es que Dos balas muy perdidas no deja escapar ninguna ocasión para reflejar una Atlanta en la que los ricos y los blancos son la misma cara de una moneda.

(Fuente: Netflix)

Chistes como la marginalidad evidente de quien va a la escuela pública o no poder entender que alguien sea agnóstico, si en la Biblia queda muy clara la existencia de Dios, son dos de los chascarrillos que encontramos en una serie plagada de críticas hacia la religión, el orden establecido y la burbuja social en la que se puede llegar a vivir.

Pero no lo hace con tono aleccionador; como ya pasaba en títulos del estilo Me llamo Earl, el mensaje no se transmite con un discurso sesudo y un tomarse demasiado en serio, sino en medio de comentarios irreverentes y autoparódicos. De hecho, el papel de Sterling llega a recordar en ocasiones a esa Erin Queen (Saoirse-Monica Jackson) de Derry Girls, eso sí, con una producción y un ritmo muy distintos.

2 balas muy perdidas no es perfecta; puede costar entrar, en ocasiones parece algo mojigata y tiene un acabado algo infantil que hace dudar que sea el formato adecuado para un público adulto. Pero todo eso pasa a segundo plano cuando de golpe suelta un par de líneas sardónicas o chistes completamente surrealistas que parecen sacados de alguna producción inglesa.

La sorpresa del verano ha llegado con una serie de presupuesto muy medido en la que siempre hay una segunda y divertida vuelta de tuerca a lo que estamos viendo.

‘Dos balas muy perdidas’ está disponible en Netflix.