Crítica: ‘El tercer día’ cumple en su atmósfera inquietante

Esta crítica se ha escrito tras ver los cuatro primeros capítulos de ‘El tercer día’ y no contiene spoilers.

El folk horror, o terror rural, es un subgénero de las películas de miedo muy inglés. Involucra habitualmente a gente que se encuentra, en medio del campo, con un pueblo pintoresco que no es lo que parece o con extraños símbolos y marcas en el bosque que apuntan a seres ancestrales y a cultos hacia ellos que casi siempre requieren sacrificios de algún tipo. Para los interesados en el género, los relatos de Arthur Machen, en el siglo XIX, o películas como El hombre de mimbre (o la reciente Midsommar) son buenos ejemplos de lo que estamos hablando.

En parte, El tercer día, la miniserie que HBO España estrena el próximo martes, se ajusta a ese folk horror en su modalidad de “gente de campo cuya amabilidad es sospechosa”. También propone un juego con el modo de emisión del que no se comprobará cómo queda hasta que no se vea, ya que sus seis episodios están estructurados en tres partes: la primera mitad, Verano, son tres capítulos en los que vemos al personaje de Jude Law llegar a una isla, Osea, conectada con el resto del país por una calzada que solo queda al descubierto cuando baja la marea; después se verá Otoño, un episodio en directo que mostrará un día en la vida de los habitantes de la isla. Finalmente llegará Invierno, la última tanda de tres episodios, con Naomie Harris y sus dos hijas llegando a la misma isla.

Evidentemente, Otoño no ha podido ser visto por la prensa, y tampoco el capítulo que echa el cierre a toda la historia porque hay varias revelaciones que ponen en perspectiva lo que se está viendo. Sin embargo, dichas revelaciones no son tanto sorpresas como confirmaciones de intuiciones fáciles de tener mientras se ve la serie. Tanto el personaje de Law como el de Harris arrastran sendos traumas que se manifiestan de manera diferente en cada uno y, por lo tanto, la isla los recibe con un aspecto distinto que va más allá de que lleguen allí en estaciones diferentes.

La mitad de Law apuesta por una entidad visual más alucinógena y que recuerda más a Utopía, la anterior creación televisiva de Dennis Kelly, responsable de la miniserie junto con Felix Barrett. Narrativamente, sin embargo, El tercer día es mucho más directa. Sí, da información con cuentagotas para mantener la atmósfera inquietante, pero las motivaciones de todo el mundo son bastante más meridianas desde el principio.

(Fuente: HBO España)

Cuando Harris entra en acción, la serie gira hacia imágenes más ancladas en la realidad. La dualidad entre ambas mitades es una de las curiosidades de la propuesta, que se adapta a las distintas experiencias y situaciones personales de sus dos protagonistas, pero también le falta algo más de garra. El duelo es lo que conecta a ambos personajes, y lo que viven en la isla es una manifestación externa de su dolor, que sin embargo nunca consigue igualar lo conseguida que está la atmósfera inquietante del lugar.

A falta de ver el juego formal al completo, El tercer día es un entretenimiento más ligero de lo que, quizás, le convendría, pero con buenas interpretaciones no solo de Jude Law o Naomie Harris, sino de los actores que encarnan a los habitantes de Osea. Las caras más reconocibles ahí son Paddy Considine y Emily Watson, que logran una acertada mezcla entre amables y acogedores y, en ocasiones, amenazantes.

Estas opiniones, no obstante, pueden cambiar una vez se emita el último episodio. Quién sabe si Dennis Kelly y compañía guardan un gran as en la manga para entonces.

P.D.: La isla de Osea, por cierto, existe de verdad en el condado de Essex.

‘El tercer día’ se estrena el 15 de septiembre en HBO España.