Crítica: ‘Quiz’ es mucho más divertida de lo esperable

Esta crítica se ha escrito después de ver los tres episodios de ‘Quiz’. No contiene spoilers.

Los ingleses saben hacer series. A estas alturas ya todos nos hemos enterado, bien en temporadas de formato corto o bien en miniseries, son hábiles y logran hacer producciones que, incluso si no te interesan a priori, resultan muy entretenidas. Ese es el caso de Quiz, que debe ser vista por muchas más cosas que su argumento y que se emite entre hoy, mañana y pasado mañana en Movistar+.

¿Quién quiere ser millonario? fue un concurso que invadió medio planeta. Aquí Carlos Sobera reventó las expectativas con ese gesto tan suyo de alzar una ceja. Pero detrás había mucho más, y contarnos esas tripas es la excusa con la que viene Stephen Frears. Pero no os asustéis, que es solamente la excusa, de hecho la creación del concurso se trata de una forma extremadamente ágil para pasar a exponer la verdadera trama: el engaño que en 2001 consiguieron fraguar entre un grupo de fanáticos del concurso para conseguir el premio de un millón de libras.

Protagonizada por Matthew Macfadyen (Succession) en el papel de Charles Ingram, concursante casi de rebote; por Michael Sheen (Buenos presagios), como presentador del concurso; y por Sian Clifford (Fleabag), como mujer de Charles Ingram; la serie está repleta de caras famosas que logran una interpretación fantástica. Se da esa extraña mezcla entre personas que ya conocemos de títulos de calidad pasados y que funcionan como un reloj. No da la sensación de que únicamente sean tres episodios; todo va como si tuviera mucho más rodaje lo que hace que la miniserie sea devorada sin contemplación.

Pero sobre todo, logran hacer comedia. En una producción con un argumento relativamente aburrido, consiguen transformarlo prácticamente en una comedia de enredos donde todo va rápidamente. Ellos están espléndidos, el guion es bueno, la producción más que correcta y el resultado es un muy buen título que debería ser visto por cualquiera a quien le guste las series inglesas.

(Fuente: Movistar+)

Como ya nos ha pasado en otras ocasiones, la de Quiz es una historia en tres claros actos que marcan perfectamente el ritmo. En el primero se nos introduce la historia, se nos cuenta que se quiere montar un concurso, cómo será pero, sobre todo, por qué culturalmente puede funcionar. El dibujo de una familia normal inglesa que tiene bien metido en su rutina competir en competiciones de preguntas marca a grandes rasgos el entorno. El resto lo conocemos; sabemos de qué título nos hablan, cuando remarcan alguna vicisitud técnica (como por ejemplo la iluminación) entendemos al segundo a qué se refieren. En definitiva, Quiz cuenta con un mundo que no nos es desconocido, y sabe jugar con ello.

En el segundo se desarrolla la historia: un señor es empujado por su familia para participar en un programa que los tiene obsesionados y logrará alzarse con el premio gracias a una red de contactos que puede ser entendida como ayuda no legítima. Sería sin duda la parte menos interesante, porque tampoco es que tengan una organización propia de los cacos más ilustrados, pero consiguen que la contraposición entre organizadores y concursantes se adapte perfectamente, convirtiéndose en una sucesión de chascarrillos cuasi accidentales que atrapan y divierten.

(Fuente: Movistar+)

La última parte es el desenlace, el juicio, el destape de las irregularidades del que no contaré más para no chafar la intriga. Pero quedaos con esto: da igual quién gane. Y es que se trata de un delito que genera poca empatía. Normalmente cuando ves una serie basada en un crimen tomas partido, hay alguien que parece que moralmente está siendo perseguido o debe ser castigado, tienes argumentos basados en lo que has visto para defender tu postura y ves que hay algo justo; puede acabar en una discusión en una sobremesa pasional con los amigos.

No es el caso de Quiz, en el fondo todos pensamos que si la cadena pierde ese millón, ya lo ganará de otro lado, que tampoco es un delito tan grave y que, bueno, estas cosas pasan. Incluidos ellos dudan, ¿es un delito hacer trampas en un concurso? La falta de dramatismo respecto a la falta y el que los propios jefes estén estupefactos más que ofendidos se convierte en un argumento para disfrutar sin cargo de conciencia; nadie es realmente malo.

El resultado es una pequeña maravilla de serie de menos de tres horas de le puede gustar a cualquiera. A los fans de los actores (Michael Sheen, te amo), a los que disfrutan viendo las tripas de la industria o simplemente a los que quieren pasar una tarde muy entretenida.

‘Quiz’ se emite entre los días 28 y 30 de septiembre en Movistar+.