Crítica: ‘The Sister’, una premisa enrevesara que se resuelve con magistral tensión

Esta crítica se ha escrito después de ver la miniserie ‘The Sister’ y no contiene spoilers.

Hay historias de las que no esperas demasiado al conocer su premisa, pues te despiertan esa sospecha de que se va a quedar en poco o que no mantendrá el nivel más allá del primer episodio. Algo así me pasó con The Sister, la propuesta que nos trajo HBO España hace unos días y que parte de una historia demasiado inverosímil que, sin embargo, sorprende con un nivel más que bueno.

Esta miniserie inglesa, compuesta por cuatro entregas, arranca con una Nochevieja en la que su protagonista, Nathan, acude a una fiesta de forma imprevista. Allí no pasa nada del otro mundo, se siente desubicado y decide marcharse, pero en el camino de vuelta coincide con una invitada preciosa, Elise, de esas que atraen la luz y no puedes dejar de mirar. Tras cruzarse con un conocido, ambos subirán a su coche y, suceso que no desvelamos mediante, ella morirá. Para más inri, Nathan acabará por casarse con la hermana de la chica desaparecida, pero sin que ella sepa que él sabe mucho más de lo que quiere reconocer sobre aquello.

A eso sumamos que el conocido es un tal Bob que habla con espíritus, que la hermana, Holly, está obsesionada con lo ocurrido y que una operación inmobiliaria pondrá en riesgo el lugar donde está escondido el cadáver. Entendemos que son demasiadas cosas para verle buena pinta a la serie, pero se merece una oportunidad. Más allá de ese punto de partida retorcido que lleva a pensar que estamos ante un drama lacrimógeno, lo que encontramos es una historia de tensión en la que Bob y Nathan tratarán de mover el cuerpo de Elise. La relación forzada entre ambos, que apenas se caen bien, se convierte en algo bastante estrangulante y tiene más que ver con el terror psicológico que con la histeria.

(Fuente: imdb)

El espiritista no inspira confianza: es un señor con pinta desagradable, introspectivo y que no despierta simpatía al que se le nota que esconde cosas y que está manejando lo que va sucediendo según le conviene. El espectador no ve del todo qué es lo que tiene de raro, pero algo pasa. Nathan, por el contrario, es un tipo que lo ha hecho mal; durante todos estos años ha escondido cosas a la familia de su esposa, cosas muy importantes y que debería haber puesto sobre la mesa. Ya no se trata solamente de que tenga algo que ver con Elise, es que Holly no sabe ni siquiera que se llegaron a conocer. Pero, claro, cómo hacerlo sin implicarse.

Nadie disculpa a Nathan y, sin embargo, ves que su amor es verdadero, que no tuvo malas intenciones, que sucedieron cosas horribles y no supo lidiar con ellas. Cae bien, quieres que de alguna forma se libre de eso y, a la vez, entiendes que tiene que rendir cuentas por su implicación. Estaríamos ante una de esas situaciones donde gente buena se ve en medio de malas situaciones, si no fuera por Bob, que es harina de otro costal y que encima está presionando no sabemos para qué.

Ambos están implicados en una situación de la que no pueden salir sin separar sus caminos, que cada vez tiene peor pinta y a la que no ves un final feliz. Con esa ambivalencia, sumada al nerviosismo por la necesidad de mover el cuerpo, se resuelven los cuatro episodios que tiene la serie. No da tiempo de que el chicle se estire demasiado: tiene la duración perfecta para no necesitar llenar minutos con aire y para centrarse en lo que quiere contar.

Es angustiosa, nos consigue meter nervios en el cuerpo y va directa al grano con un juego bastante hábil entre diferentes momentos temporales para ir desgranando una historia que es sencilla y clásica y, a la vez, retorcida. Es una de esas recomendaciones que no deberían caer en caso roto.

‘The Sister’ está disponible en HBO España.