Durante los últimos días se ha viralizado una noticia que puede que a muchos les haya hecho pensar que se van a hacer ricos: las cintas de películas como ‘El Rey León’ se estaban vendiendo de segunda mano en Wallapop por precios de hasta 60.000 euros. Sin embargo, tenemos que romper la burbuja de ilusión. No porque la noticia en sí sea un bulo, sino porque todos los expertos coinciden en que esto no se corresponde con la realidad.

Cada cual puede pedir la cifra que venga en gana, nadie obliga, pero al final el precio de un artículo es el que te pagan por él y esa cantidad varía según las circunstancias”, indica Ignacio del Valle, portavoz de todocoleccion.net, la mayor comunidad online de compraventa y subastas de antigüedades y coleccionismo.

Del Valle explica para 20BITS que los VHS más preciados por los coleccionistas son, en general, ediciones especiales, películas que no se llegaron a editar en DVD o de poca tirada y filmes exclusivos. Esto hace que sean “cotizadas”, señala, pero luego como decimos cada persona puede optar por poner el precio que quiera… otra cosa es que lo valga -y que se venda por ese precio-.

En el caso concreto de ‘El Rey León’, Del Valle nos dice que, por ejemplo, un VHS de esta película de Disney se comercializó por tan solo 1 euro el pasado 31 de enero, aunque por otra cinta similar el 10 de febrero se pagó 80 euros. Hay decenas de ediciones a la venta y en buen estado de conservación.

La referencia de Disney más cara vendida en esta plataforma ha sido una versión íntegra de ‘Aladdin’ en soporte de Super 8 mm que se vendió por 525 euros el 21 de octubre de 2018, informa el portavoz de todocoleccion. “Aun así hay personas que piden 30.000 o 28.000 euros por una edición normal del VHS de ‘El Rey León’, como broma vale, pero dudamos mucho que realmente sean coleccionistas”, apunta.

Por su parte, el conocido coleccionista de cintas Sergio Colmenar aseguraba en Twitter que “no existe boom o revival de VHS alguno por el siguiente motivo: no hay una mayoría incontestable (ni siquiera una minoría ruidosa o motivada) que prefiera la imagen y el sonido limitados y deficientes de la extinta cinta magnética doméstica a los distintos formatos digitales”.

Colmenar matiza que hay otros productos retro que sí están viviendo “su 2ª edad de oro real y con datos serios” y son “un negocio”, como es el caso de los vinilos, “cuya naturaleza análoga, perfectamente nítida, especial y de gran calidad eufónica, SÍ es del gusto de una mayoría incontestable frente al formato digital físico”.

El VHS, continúa el experto, “está relegado al romanticismo, a la preservación de unos valores sentimentales, que no sólo a la nostalgia, puesto que esta apela únicamente al recuerdo (de una época), no necesariamente a la conservación y valoración del formato en sí”.

¿En qué situación se encuentra el mundo de las cintas VHS actualmente?

En lo que va de 2022, las ventas de filmes en todocoleccion.net muestran crecimientos del 57% en el caso de las películas de VHS, 89% el formato BETA, un 4% en DVD y un 63% en soporte Blue Ray. “La sección de cine es muy activa, pero no solo en películas, también en lo que es papel: los carteles y programas de mano, revistas, libros y autógrafos de estrellas de cine”, desvela Del Valle.

¿Y eso significa que han ganado valor? “Las cintas de VHS tienen el valor que les da cada coleccionista y en cada caso la motivación es diferente. Hay quienes recopilan los diseños de las carátulas, hasta los especialistas que analizan los doblajes que se hacían de cada versión. Las rarezas por su singularidad también tienen su público completista que desea tener la serie entera”.

“El coleccionismo está asociado a los recuerdos. La media de edad en España es de 43,9 años, la cultura del coleccionismo vive un momento pujante con crecimientos a doble dígito en el último lustro. Es un mundo muy diverso, en el que llevamos 25 años recién cumplidos, que incluye desde los coleccionismos tradicionales de numismática, filatelia y libros antiguos a los cómics, los juguetes, las muñecas, el coleccionismo deportivo o los cromos, que están viviendo un auténtico boom”, valora el experto.

¿Qué otros productos tecnológicos suelen tener tirón?

Del Valle afirma que, por cuestiones generacionales, estamos reviviendo cierta nostalgia de los 80 y 90. “Los Walkman, los reproductores de VHS y BETA, las consolas y videojuegos retro, cámaras fotográficas de carrete, radios… pero eso de la tecnología es muy subjetivo porque las antigüedades científicas y técnicas con más de 100 años, los relojes, por ejemplo, también se pueden considerar productos tech”, sostiene.

¿Cómo pueden los usuarios protegerse ante posibles timos y asegurarse de que el precio que pagan por un artículo de colección es el que realmente tiene?

En algunas plataformas se pone a disposición del público herramientas para chequear el valor de los productos que se venden. Es el caso de todocoleccion.net: “Nuestra ventaja es que aunamos una comunidad de coleccionistas con experiencia muy documentados que saben lo que compran y lo que venden con un sistema de puntuación de valoraciones recíprocas entre comprador y vendedor y, por último, el sistema ‘Orientaprecios’, que es una base de datos con las cotizaciones de los lotes adjudicados en subasta o adquiridos en venta directa desde el año 2000”.

Con 2.055 secciones dedicadas a coleccionismos específicos, la herramienta Orientaprecios monitoriza el precio de los lotes vendidos a lo largo del tiempo donde se puede observar la evolución del mercado coleccionista. “Orientaprecios lleva camino de convertirse en un índice que contemplen los tasadores de arte, antigüedades, libros, discos, objetos de colección y por supuesto de la cultura pop”, destaca Del Valle.

Apúntate a nuestra newsletter y recibe en tu correo las últimas noticias sobre tecnología.

Comments are closed.