El cambiazo de Mildred Ratched: de villana a antiheroína en 45 años

Ryan Murphy ha colocado un nuevo trofeo en la vitrina reluciente que es su contrato de exclusividad con Netflix. Después de allanar el terreno con The Politician, producida por Fox 21 Television Studios, y entregar a la plataforma su primer original murphiano, Hollywood, el creador vuelve a apelar a los corazones cinéfilos. Su última propuesta es Ratched, una suerte de precuela seriada de la memorable película Alguien voló sobre el nido del cuco, de Milos Forman. El gancho de la ficción, ceder el protagonismo a la abominable enfermera de la cinta, Mildred Ratched, es también un gran reto a la hora de componer la historia. Actriz y directores lo explican.

“En la historia de la película había mucho que amar de Jack Nicholson y el resto de hombres de aquel centro. Querías pasar tiempo con ellos y que prosperasen. Pero sus oportunidades de ser felices, a ojos de la audiencia, se veían truncadas cada vez que aparecía ella”, detalla Sarah Paulson, que interpreta a Ratched. La actriz floridana, conocida musa de Murphy (ha trabajado con él en American Horror Story, American Crime Story y Feud), se enfrenta a un obstáculo que sería tildado por muchos de insalvable: dar vida a un personaje que el público odia y hacerlo insuflándole humanidad.

Paulson está muy segura de que, si se cava a conciencia, se puede encontrar algo de oro entre las rocas que componían esa figura impertérrita, de mirada congelada y peinado partido en dos como por un hachazo, a quien Louise Fletcher dio vida con un interpretación que le valió el Oscar a la Mejor Actriz en la edición de 1976. Su sucesora justifica al personaje: “Ahora creo que lo que realmente hacía Ratched era intentar con todas sus fuerzas proporcionarles algo de ayuda. Puede que fuera cerrada de mente y se rigiese de forma demasiado estricta por las reglas del hospital, pero hacía lo que creía correcto”.

La historia de Ratched precede a la de la película de Forman en muchos años. Por eso mismo, la Mildred que vemos en la serie, aunque apunte maneras, tiene poco que ver con su homóloga de los 70. Todo ese conjunto vacío a rellenar, en función del cemento que se escoja, puede mantener al odiado personaje en el cajón de los villanos o convertirla en una antiheroína. A Jessica Yu (Fosse/Verdon, Por trece razones), directora del sexto episodio de la temporada, Got No Strings, le atrae más lo segundo. “La cosa va de conseguir un equilibrio, tratando de entender de dónde salen sus motivaciones, incluso mientras Mildred se adentra en territorios más y más oscuros”.

Daniel Minahan (House of Cards, Deadwood: la película), quien se encarga de dirigir el episodio con que cierra la temporada, Mildred and Edmund, solo tiene buenas palabras para la intérprete: “Sarah es muy valiente. No tiene miedo a caer mal. La veo como Glenn Close o Bette Davis, una actriz que no teme disgustar en los personajes que interpreta”. Lo que anhelaba Paulson por encima de todo era mostrar que la enfermera Ratched, siempre de punta en blanco y con las cosas muy claras, es toda fachada. “Sarah estaba muy a favor de permitir que el espectador viera a Mildred en momentos privados, vulnerables”, confiesa Ian Brennan, que escribe y produce Ratched junto con Murphy.

El guionista, otro colaborador habitual del realizador de Come, reza, ama, explica que, cuando cuando los guionistas se zambulleron en la construcción de la historia pasada de Ratched, lo primero fue explorar por qué alguien podría comportarse así. Las motivaciones hacen a las antiheroínas. “Simplemente añadimos una capa extra de pathos que, en la práctica, significaba que el personaje podría aspirar a mucho más”. Un personaje maltratado, tarde o temprano, maltrata. Y Ratched tuvo una infancia traumática y una carrera amorosa accidentada. Paulson lo tiene claro: “Tiene sus razones para hacer lo que hace. Como intérprete, mi trabajo es simplemente comprometerme con esas razones”.

‘Ratched’ está disponible bajo demanda en Netflix.