El final de ‘Los favoritos de Midas’ analizado por su equipo y… ¿habrá temporada 2?

Si habéis visto los seis episodios de , la nueva producción española de Netflix, quizá las preguntas que ronden por vuestra cabeza sin cesar sean: ¿Qué significa ese final? ¿Quién está dentro del coche al que se sube Víctor Genovés (Luis Tosar) en la última escena? ¿Ese final quiere decir que la serie continúa en una segunda temporada? Analizamos el final y hablamos con Mateo Gil, creador y director de la ficción, sobre por qué esa gran incógnita se queda sin respuesta.

Empecemos por el principio. Genovés, que ha heredado recientemente el Grupo Malvar, recibe un chantaje en el que, o paga 50 millones de euros o cada cinco días muere un desconocido escogido al azar. Al principio, y durante parte de la serie, el personaje de Tosar busca ayuda externa para acabar con la situación, pero viendo que eso no cambia nada, decide tomar las riendas y darle a los Favoritos de Midas lo que quieren, conduciendo directamente a la corrupción moral del personaje. Según Gil, “esta vuelta de tuerca del tercio final de la historia es la que la amarra a una realidad que estamos viviendo, en la que se están cruzando líneas rojas muy gordas”.

Esto aparece muy bien representado en las decisiones que toma Tosar hacia el final de la ficción, momento en el que cruza esa línea roja y comete su primer asesinato. Aunque no era consciente de lo que era capaz de hacer con tal de mantener su status social y económico, está dispuesto a matar a un inocente y de, incluso, quitar de en medio a su amante Mónica, interpretada por Marta Belmonte, cuando esta le amenaza con contar la existencia de la organización. “En el giro final de la serie es donde está la fuerza (…) Conectará íntimamente con la respuesta que el actual sistema político está dando a esas impertinentes preguntas sobre la propiedad y la justicia social”, declara el creador.

(Fuente: Netflix)

El broche final de esta producción es ese desenlace abierto en el que Genovés recibe la última carta de los Favoritos de Midas dándole la bienvenida a la “hermandad”, ya que ha cumplido con creces lo que le pedían. Lo último que vemos es al empresario subiéndose en un coche en el que, posiblemente, se disipen todas sus dudas sobre lo ocurrido. El enigma que queda en el aire es quién se encuentra dentro.

Podría ser su abogado, María José (Marta Milans), la Secretaria del Estado, cualquiera de sus compañeros empresarios… o quizá nadie que conozcamos, sino simplemente un representante de esa organización, cuyo único objetivo es acabar con un sistema injusto, acorralando a personas de alto poder con solo dos salidas: o unirse al grupo o echarse a un lado. De hecho, en un momento dado de la serie, el abogado de Genovés insinúa que el predecesor de este fue quitado de en medio, quizá porque también fue amenazado por este grupo y, al no acceder a la extorsión, se deshicieron de él.

Todo esto parece apuntar a que la serie podría continuar su historia, aportando respuestas a esos interrogantes que han quedado en el aire, en una segunda temporada. Sin embargo, el creador de la ficción considera que “esa apertura del final pretende tener un significado en sí misma” y afirma rotundamente que “no pretende estar abierta a nuevas temporadas”.

se trata de una adaptación del relato de Jack London de 1901 en el que se presentaba este dilema moral. Mateo Gil, junto a Miguel Barros, coescritor de la ficción, han pasado años tratando de encontrarle la forma al proyecto. Según Gil, “el planteamiento del cuento de London era muy poderoso, tenía muchas vertientes y nos atraía mucho en todos los sentidos”.

Sin embargo, necesitaban darle un giro al breve relato, que cuenta con un final muy distinto: “A Jack London no le interesa tanto el desarrollo del personaje principal. Hace que se suicide por el peso de la culpa (…) Teníamos que encontrar una vuelta de tuerca a nuestra historia para que tuviera sentido y fue cuando dimos con esta idea”, concluye.

(Fuente: Netflix)

Hemos hablado del final de Genovés, pero ¿qué hay de cómo acaban el inspector Conte (Willy Toledo) y Mónica Báez, la comprometida periodista? La serie concluye con el fracaso en la investigación por parte del inspector y con Mónica retenida o lo que es peor, muerta, por órdenes de su querido amor. “A mi madre no le va a gustar el final”, manifiesta, entre risas, Belmonte.

Se trata de un desenlace crudo en el que “Mateo ha apostado fuerte, no por un panorama pesimista, pero no complaciente, desde luego”, añade la actriz. Sin embargo, a Toledo le parece un buen cierre, ya que “hay muchas veces que, de repente, te encuentras con unos finales que son auténticas estafas al espectador. Y en este caso yo creo que para nada”. El actor de considera que “es un final potentísimo (…) genera mucha desazón, mucha angustia toda la serie durante los seis capítulos y ese final es brutal por lo inesperado”.