Entrevista | C. Tangana: “No creo en el individualismo absoluto en ningún término de la vida”

Drexler, Toquinho, Calamaro, la Húngara, Eliades Ochoa, Omar Apollo, Kiko Veneno… Oro parece y oro es. El último trabajo de C. Tangana, El madrileño (Sony), ha dejado al respetable con los ojos muy abiertos. Videoclips incluidos.

¿Es este disco un lamento? Sí. Una de las cosas que tienen la literatura, la canción y la poesía españolas es que nuestra forma de vivir la emoción viene por ahí. No sé si también tiene algo que ver con el cristianismo y con que el amor para nosotros es el dolor. No lo he hecho aposta, creo que es la forma en la que la emoción habla si lo haces de forma honesta: cuando tratas de hacer algo clásico, original, tradicional te sale un poco tragedia. Y eso se comparte con la música latina.

Y se le ve más sincero. Es el disco más espontáneo, no hay mucho personaje y hay más contacto directo piel con piel.

¿Estará el Madrileño mucho tiempo con nosotros? Hay demanda. Lo llevo usando como A.K.A. (Also Known As) muchísimo tiempo, pero es un proceso de maduración que ha llegado a un punto perfecto. Vamos a ver si no se me pasa o no me aburro, pero me siento muy cómodo y tiene aires de perdurar.

¿Y ese disco que tenía grabado antes de la pandemia? Es un disco de música urbana en general. Tuvimos que dar un volantazo y decidimos apostar por este. De momento está en un cajón…

¿Qué ha significado Cuba para usted en los últimos meses? Cuba fue un lugar común desde donde yo podía entender lo español y la música latina como un fenómeno conjunto. También es el origen del bolero y un lugar maravilloso donde te pierdes del resto del universo. No era fanático, pero cuando Santos (Bacana) me vio con esta intención de hacer algo español desde fuera me dijo ‘es imposible que no estés enamorado de Cuba’. Yo conocía Buenavista, a Compay, pero él me metió en el son y en la música y la cultura cubanas de verdad.

De Crema y Rosalía a Lhardy

  • Su nombre es Antón Álvarez. O Pucho. Nació en Madrid en 1990. Su primer alias fue Crema. Estuvo en el grupo Agorazein. Ha tenido polémicas con Young Beef y Los Chicos del Maíz. Salió con Rosalía y coescribió ocho temas de ‘El mal querer’. Acude a la entrevista con un look de los suyos y la garganta algo tocada. Recomienda ir a Lhardy, donde se rodó el videoclip de ‘Comerte entera’, por el cocido y la carta. De Drexler dice que lo borda en directo; de Calamaro, que es “el poeta más rápido”. Con Ochoa conectó “enseguida”. Alizzz ha producido el disco y Santos Bacana se ocupa de los vídeos.

Y fue allí. Fuimos a grabar Para repartir. Dos noches antes de rodar estábamos cenando con Libia, la directora de casting más importante de Cuba, que tiene mucha relación con Miami, es amiga de Benicio del Toro y una madre en toda regla, y nos dimos cuenta de que en el jardín había una mesa pequeñita con dos señores jugando al dominó. Uno era su marido y el otro llevaba un sombrero de cowboy. Se lo quitó para secarse el sudor, porque llevarían unos cuantos rones -como nosotros-, y Santos se dio cuenta de que era Eliades Ochoa. Casi le da un infarto ahí mismo. Se acercó, habló con él y acabó tocando para nosotros en la que fue una de las noches más memorables de mi vida. Le dijimos ‘tienes que venir al estudio’. Y él, creyendo que iba a ser una promesa que no tendría que cumplir, pienso yo, nos dijo ‘si volvéis a mi Cuba yo entro’. Y tuvimos que volver.

¿Cómo fue? Al principio me vieron y dijeron ‘este qué hace’, porque yo voy sin nada, compongo desde cero. Pero, cuando me dijo que lo que yo hacía valía la pena y hubo una conexión en la que me dio el respeto artístico, supe que todas las colaboraciones del disco podían suceder. Falta un poco de música de Cuba en el disco, pero se vendrán más cosas.

Colaboran en el disco músicos poco conocidos en España. ¿Cómo los escogió? El disco no tiene una pretensión de ser solo música de reminiscencia, pretende ser vanguardista y actual. Queríamos que hubiese también una representación de gente joven rompedora. Gente que está hablando masivamente a los jóvenes, pero que no está haciendo lo que hace todo el mundo. Es un disco de guitarra. Ed Maverick es un tipo que haciendo folk tiene millones de reproducciones en toda Latinoamérica; Omar Apollo hace un R&B complicado, una música avanzada; y Adriel (Favela) y Carin (León) están renovando el corrido. La idea era ser ambiciosos, no meter al típico reguetonero o a la típica persona de listas.

Ha hecho una apuesta fuerte por lo audiovisual. ¿Por qué? Me gustan las obras que están bien cerradas. Creo que esta es la mejor que he hecho en mi vida, porque todo todos los extremos están enfocados a que la música suba y se vea en un lugar mejor. Y tengo ambiciones artísticas de todo tipo: el cine es una de ellas. Tenemos un colectivo, Little Spain, que ya se ha convertido en productora y tengo la suerte de que mi director creativo sea Santos. Se trata de darle cine a la música y ponerle música al cine.

Va a debutar con Isaki Lacuesta, ¿le da respeto? Tengo muchas ganas. Hace unos años siempre lo decía: de los 20 a los 30, estrella de rock; de los 30 a los 40, actor; de los 40 a los 50, director y de los 50 en adelante, escritor. Supongo que me saltaré etapas y las iré cambiando de sitio, pero tengo todas esas ambiciones y creo que me da tiempo.

El cantante C. Tangana posa para '20minutos'.
El artista acaba de publicar ‘El madrileño’.
JORGE PARÍS

Estudió Filosofía. ¿Le ayudó a ordenar la cabeza? Sí, creo que me ha dado perspectiva para enfocar la carrera, para saber quién quiero ser como artista, qué quiero dejar, cómo crecer. Y para mirar la tendencia con otros ojos. En las letras, la música o la estética no ha ayudado, pero en el otro plano sí.

¿Se ve, por ejemplo, dando clase a chavales? La verdad es que no. Enseñar no sé si sería lo mío.

Dígame que la juerga con Drexler y Calamaro que se intuye en los videoclips ocurrió de verdad. Hay muy poco de guionizado ahí. Nadie estaba de acuerdo conmigo, porque ya suficiente jaleo es hacer un vídeo con una estrella de la talla de Jorge o de Andrés como para, encima, hacerla con dos, ponerles un micro, grabar, editar, tocar en directo, etc. -la versión de Nominao que se ha quedado en el vídeo es un 80% directo-, pero convencí a todo el mundo y ha salido esa pieza, que me parece increíble. Me gusta mucho más que un videoclip al uso.

En Nunca estoy usa la perspectiva de una mujer. ¿Hace falta que los hombres se pongan más en el papel de las mujeres? Sí, creo que, en general, en el universo falta empatía con el lado femenino. Todo está construido por el lado masculino.

“Creía que Twitter era genial, pero he descubierto que la gente lo usa como si fuera el gimnasio, va a descargar”

¿Le siguen llamando machista? Creo que ya no, pero no lo sé. Empezaron por unas letras que había escrito mucho tiempo antes. No sé si hay una tendencia sobre eso, es puro gossip o solo depende de Twitter… Lo importante es el discurso y los argumentos de verdad, que sirven para cambiar cosas; la conversación encendida en redes sociales, que la gente usa para odiarse y sacar la rabia que tiene dentro, no sirve. Por eso dejé de seguir a la gente en Twitter hace mucho tiempo. Al principio creía que era un lugar genial, pero he descubierto que la gente lo usa como si fuera el gimnasio, va a descargar.

Tiene un grupo sólido de colaboradores. ¿Un artista debe saber trabajar en equipo y delegar? Sí. Trabajar en equipo, desde luego. Si no fuera por la gente con la que me he ido juntando yo no sabría hacer nada. Una cosa es una cara visible y otra el proyecto; no creo en el individualismo absoluto en ningún término de la vida. Por otro lado, hay que aprender a delegar, aunque yo no lo hago mucho. Lo que hago es confiar en las decisiones de colegas en ciertos momentos, pero al final uno tiene que estar encima de todo. El problema es el contenido artístico: si quieres hacer algo original y que tenga tu perspectiva, ahí tienes que estar. Yo soy el punto de fuga.

¿El éxito es que canten las canciones de uno en el metro? Que toquen tus canciones así, que formen parte del imaginario popular, para mí es muy importante. No sé qué definimos como éxito, es una palabra complicada, pero para mí uno de los objetivos es traspasar y que sea algo recurrente.

Ha colaborado con AI pidiendo la libertad de Hasél. ¿Por qué? Siempre me he posicionado respecto de muchas cosas, a veces con palabras más acertadas y a veces no. Siempre he dicho que yo no hacía música política y que creo que los artistas no tenemos que estar vinculados directamente con educar a las personas, porque eso es propaganda, estamos para inspirar. Cuando creía que estaba en un punto, se me veía y tenía que decir algo importante, lo he hecho. En este caso, creía que estar del lado de Amnistía era bueno. Todo el mundo me decía que era un mal momento, justo antes del disco, pero las oportunidades para hacer cosas que uno cree que están bien llegan cuando llegan.

'El madrileño' es el nuevo disco de C. Tangana.
Andrés Calamaro o Jorge Drexler colaboran en su álbum.
JORGE PARÍS

¿Hay que hacer más caso al folclore español? Hay que hacer más caso a todos los folclores. Y no hace falta indagar, ¿sabes? Sino tratar las cosas que te son comunes, de raíz, y tratar de incluirlas, modificarlas, maltratarlas, lo que tú quieras. Destrózalas, deshazlas, coge solo una parte, que todos los puristas te insulten… Mantener eso siempre te da un punto de originalidad.

Su padre escuchaba a Drexler y Calamaro. ¿Qué otra música oía en su casa? De mi padre, muchísima; a mi madre no le gusta mucho. De los pocos discos que podía poner mi padre y que mi madre estuviera contenta, el de Cosas mías (Antonio Flores) y alguno de Kiko Veneno. A mi madre le gustaban más Rosario, Nacha Pop, Hombres G… Hubo un momento en el que mi padre estaba a la vanguardia, cuando yo tenía 10 o 12 años: escuchaba el género americana, esta evolución del folk y el rock a grupos indies: Wilco, Eels, Death Cab for Cutie, etc. Siempre una fuente de inspiración.

¿Tiene una flor en el culo, como dice su canción con Calamaro? Totalmente. Nací con ella, he tenido mucha suerte toda la vida.

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