Entrevista | Hugo Cobo: “A veces soy pasota porque me viene bien”

Los concursantes de Operación Triunfo 2020vivieron la que ha sido, sin lugar a dudas, la edición más extraña del la historia del formato por culpa de la pandemia del coronavirus, que hizo que fuera paralizada para luego reanudarla. Sin embargo, ha lanzado al mercado musical a un ramillete artistas que están dando mucho que hablar. Entre ellos, Hugo, con gran proyección y un buen puñado de fans a sus espaldas. Y esto solo acaba de empezar… 

Soy yo es el título de su nuevo single. ¿Cómo es realmente Hugo? Yo soy tal y como me veis. Así soy yo. Yo no cambio porque tenga cuarenta cámaras delante, no me sale. Eso es fruto de la personalidad que tiene cada uno. Hay gente que le ponen una cámara delante y cambia, pero no es mi caso.

¿Por qué era una de las canciones más esperadas por los fans? Porque es una de las primeras que yo compuse allí [en la Academia]. Por eso los fans que nos veían le han cogido tanto cariño. Yo también le tengo un cariño muy especial a esta canción. El hecho de que la conozca previamente la gente me da mucho respeto porque, a la hora de cambiarla o de meterle mano, quería que no perdiera mucho la esencia, porque la gente ya se la sabía tal y como era.

En el videoclip explota su lado más canalla. ¿Es en el que se siente más cómodo? En realidad me siento cómodo en todas las facetas. ¿Me pides que me ponga romántico? Pues yo me pongo romántico. Pero también me puedo poner divertido, juguetón, chulo… Así es el tema del rodaje. Si lo hiciera todo siempre igual sería un aburrimiento.

“Yo no cambio porque tenga cuarenta cámaras delante, no me sale”

¿Eso le ha traído algún problema? La gente que no me conoce tiene la idea de que soy un creído y un chulo, pero cuando lo hacen ven que están equivocados. En realidad eso lo hacemos siempre, juzgamos antes de conocer a las personas.

Es también muy impulsivo… Sí, muy nervioso, muy hiperactivo. Ahora estoy aprendiendo a que la tranquilidad te lleva a buen puerto. Es que a veces, al ser tan nervioso, pongo nervioso también a los demás y eso no puede ser [risas].

Ha llamado a su disco Doleré. ¿Es un mensaje dirigido a alguien en concreto? Cada uno que se lo tome como le dé la gana y se lo lleve a su terreno. Yo personalmente lo pienso como algo que digo: “mira, tú me has dolido a mí, pero yo también te doleré a ti”.

¡Parece un ajuste de cuentas! No, no tengo yo la cabeza para esas cosas [risas].

¿En la Academia de OT da tiempo a componer, con todo lo que tenían que hacer (y vivir)? ¡Claro! Allí te encierran y no tienes ni móvil ni distracciones. La única preocupación es aprenderte una canción y una grupal para la gala. Y para ello tienes cinco o seis días. ¿Que llega la hora de comer? Tu comida puesta. Es que allí lo teníamos todo, estuvo superguay.

“La gente que no me conoce tiene la idea de que soy un creído y un chulo”

Y allí, precisamente, demostró su versatilidad. ¿Ya tiene claro el estilo por el que tirará su carrera? Yo ahora mismo lo que estoy haciendo es experimentar, estoy haciendo un montón de estilos, mezclándolos, dejando otros para siguientes trabajos… A día de hoy sigo diciendo que no me veo en un estilo fijo, quiero que se me vea en todos, porque me muevo por todos ellos y en realidad es lo que quiero. Si llega un momento en el que me tira más un estilo que otro pues decidiré. Para eso somos libres y podemos hacer lo que queramos.

¿Cómo se gestiona con 20 años el boom que significa estar en OT? [Suspiro] Eso depende de la personalidad de cada uno, a unos les ha sentado mejor, a otros peor… Yo lo llevo muy bien, me adapto muy bien a las circunstancias. Mira, ahora con esta situación no tenemos bolos hasta el año que viene, pues habrá que tener paciencia y esperar. Eso sí, a ganas de directo no me gana nadie. 

¿Relativizar las cosas hace la vida más fácil? Yo vivo mi vida así, a veces soy pasota porque me viene bien, pero entiendo que eso va en la personalidad de cada uno. Habrá personas a las que no le venga bien esa forma de actuar ante las cosas y tengan otra actitud. A mí, de momento, me va bien así.

Hugo Cobo.
Hugo Cobo.
JORGE PARÍS

El fervor de los fans de OT, aunque es conocido por todos, ¿cuesta digerirlo cuando uno es el protagonista? Al principio sí. No es fácil, porque nunca has vivido nada igual. La desinformación y el no saber dónde te estás metiendo te lleva a cagarla muchas veces, pero, si no la hubiese cagado, tampoco habría aprendido. A base de errores se aprende, pero todo conlleva un tiempo.

¿Se esperaba ser uno de los que más relevancia y repercusión tendría? ¡Qué va! Yo me presenté al casting para echarme unas risas. A mí nunca me ha tocado nada, ni la lotería. ¡Pues me tocó! Y, después, cuando me fichó Sony ni me lo creía. Le dije: “No sabéis a quién habéis metido aquí” [risas]. Pero poco a poco ya me voy concienciando de que este es mi trabajo y tengo que darle mucha caña, porque, el que no trabaja, por mucho que haya salido en la tele, no llega a ningún lado.

“Me presenté al ‘casting’ de ‘OT’ para echarme unas risas.. y me tocó la lotería”

¿Cree que esa parte de reality que tiene OT tiene mucha importancia de cara a la audiencia? No. Por ejemplo, si vas a Gran Hermano, sí tienes que darle más importancia a la parte de reality, de salseo. Pero OT es un programa de música, donde se va a aprender. Es una escuela y yo tenía muy claro que si no iba a aprender me echaban. Una vez termina el programa y sales ves que hay cuarenta mil millones de temas más a tu alrededor, pero también tienes tu trabajo, que es la música.

Hablando de salseo, comparando con la anterior, su generación se distinguió precisamente por eso… Sí, es que somos gente joven y con las hormonas a tope [risas].

“Hice un montón de cosas que no debería haber hecho, pero es que o las hago o no aprendo”

¿Cómo vivieron la paralización del programa por la pandemia? Mal. Pensamos que no se retomaría, pero, por otra parte, había esperanzas de que sí lo hicieran, había que darle un final. Nos sentó bastante mal, porque estábamos tan ilusionados…

¿Enterarse de cosas cuando salió para luego volver a tener que encerrarse le pasó factura? Sí, lo viví fatal, la verdad. Tenía un cúmulo de cosas en la cabeza que hacían que todo fuera una montaña rusa. Hice un montón de cosas que no debería haber hecho, pero es que o las hago o no aprendo. Separarme de esta gente fue horrible, porque lo que realmente me llevo de OT es a mis compañeros y el aprendizaje, por lo que separarte de ellos duele, duele mucho.

Ha participado en una campaña contra el bullying. ¿Qué ha aprendido con ella? Sí, estuve super a gusto en el rodaje. Es un tema que sigue estando muy presente en la sociedad. Por mucho que demos por culo en la lucha contra ello, sigue habiendo gente que está mal de la cabeza y causa daño al otro.

“Siempre tengo plan B, porque nunca se sabe, un día estás arriba y otro, abajo”

¿Es la suya una generación reivindicativa? Es que en este caso es lo que hay que hacer. Hay gente que tiene cierta mentalidad, que quizá por no haber podido recibir una buena educación acaban haciendo las cosas mal. Y ellos no son conscientes, porque cualquier persona en su sano juicio vería que con esos actos hace daño a los demás.

hugo cobo

  • El cordobés, de 20 años, que se había iniciado en la música a los 13 subiendo ‘covers’ a las redes, se presentó a los castings de ‘OT’ con un año de formación en canto y mientras trabajaba en una empresa de gestión de residuos y como mecánico. Quedó quinto y fue fichado por Sony. Ahora saca ‘Doleré’, su primer álbum.

Si el sueño de la música saliera mal, ¿volvería a su vida de antes? Dentro de la música hay muchas ramas que te permiten trabajar de otras maneras, no solo como artista solista. Si no me funciona bien dando yo la cara, no pasa nada, no le puedes gustar a todo el mundo. Me pongo a componer para otra gente o me monto un taller de mecánica. De todas formas, yo siempre tengo plan B, porque nunca se sabe, un día estás arriba y otro, abajo. Así que tienes que estar preparado para el día en el que estés abajo la caída no sea muy grande. 

¿Echa de menos algo de su vida de antes? A mí me encanta mi vida de ahora y estoy muy feliz consiguiendo poco a poco lo que quiero. Tengo lo justo y necesario para ser feliz.