Estudio identifica las 4 causas de la “fatiga de Zoom” y sus soluciones

Tecnología 3 Mar

Según un reciente trabajo del profesor Jeremy Bailenson de la Universidad de Stanford, las plataformas para videoconferencias tienen defectos en su diseño que agotan no sólo la mente, sino el cuerpo de sus usuarios. A este cansancio lo llamó “fatiga de Zoom” y descubrió sus cuatro principales causas. ¿Cómo hacer que las videoconferencias sean más llevaderas?

Impulsado por el auge de las videoconferencias, el profesor de Comunicación Jeremy Bailenson, fundador del Laboratorio Virtual de Interacción Humana de Stanford (VHIL), examinó cuáles son las consecuencias psicológicas de de un uso intensivo de plataformas como Zoom, Teams y Hangouts, entre otras.  Dado que la expresión “hacer Zoom” se ha vuelto omnipresente y un verbo genérico para reemplazar el “hacer videoconferencias”, llamó al cansancio que estas provocan como “fatiga de Zoom” y buscó cómo mitigarlo: 

  1. Cantidad excesiva de contacto visual. En una reunión normal, las personas miran al orador, toman notas o miran hacia otra parte. Pero en las llamadas de Zoom, todos se miran, todo el tiempo, lo cual es poco natural. SOLUCIÓN: Sacar Zoom de la opción pantalla completa.
  2. Verse a uno mismo es cansador. Cuando uno ve su reflejo, es más crítico de sí mismo. Serlo todo el tiempo puede tener consecuencias emocionales negativas. SOLUCIÓN: Ocultar nuestro video haciendo click derecho sobre nuestra imagen.
  3. Las videoconferencias reducen nuestra movilidad. Cuando las personas se mueven, se desempeñan mejor cognitivamente. SOLUCIÓN: Posicionar la cámara en un lugar más alejado, que muestre al usuario mientras se desplaza. Permitir que pueda apagarse la cámara periódicamente en las reuniones.
  4. La carga cognitiva es mucho mayor en chats de video. Debemos trabajar más para hacerle llegar a los demás gestos de comunicación no verbal. SOLUCIÓN: Darse un “recreo” en el que percibamos sólo audio y alejar el cuerpo de la pantalla.

Rose Bouzon