‘HIT’, la competidora ruda de ‘Merlí’ que TVE reserva para septiembre

“Independientemente de que os guste o no, podremos acordar que hacía falta una serie así”. Así define HIT, la apuesta de TVE que ha abierto la edición de 2020 del FesTVal de Vitoria, su creador, Joaquín Oristrell. La serie del director y guionista, responsable de la última etapa de Cuéntame y aprendiz de Chicho Ibáñez Serrador, se ha presentado en la primera jornada de la cita vasca con la presencia de su estrella, Daniel Grao (Perdida), que da vida a una suerte de equivalente rudo del protagonista de Merlí dispuesto a acabar con la grave situación de vandalismo de un instituto madrileño.

La ficción, que constará de diez episodios, y que Fernando López Puig, director de contenidos de RTVE, ha definido como “una serie muy de una televisión pública”, pone en imágenes la visión que tiene Oristrell (ya desligado de aquel escritor que nos regalara los guiones de las mejores comedias de Manuel Gómez Pereira) de nuestra sociedad. Es más, los métodos poco ortodoxos que emplea el protagonista, Hugo Ibarra Toledo (o HIT), al que da vida Grao, para atajar la delincuencia que se cocina en los centros educativos parecen extraídos de las prescripciones que ofrece Oristrell sobre un mundo infantilizado y superfluo donde, asegura, “la adolescencia dura hasta los 50 años”.

El guionista, que comparte además trabajo a las cámaras con Elena Trapé y Álvaro Fernández Armero, resume la filosofía de la serie con un sencillo símil: “Para dejar de fumar hay que querer hacerlo y entender que fumar es un problema. Lo importante es la voluntad. Estamos en un sistema que se hunde, y el embrión de ese sistema es el colegio”. A nadie le gusta que le afeen sus defectos, por lo que HIT, a su llegada al caótico instituto que dirige Ester (una antigua conocida interpretada por Olaya Caldera), no hará demasiados amigos, ni entre los alumnos que intenta educar ni entre el personal docente al que asesora, incluso aunque su propósito sea investigar el incendio de cuatro coches de profesores, punta de un iceberg de violencia escolar insostenible.

Las pesquisas serán un elemento importante en la arquitectura de la serie, con un protagonista que, según López Puig, recordará a un cruce entre House, Sherlock Holmes y la educadora María Montessori. Con la discusión del asunto educativo en la televisión pública como marco común, la serie confiará en el personaje de HIT para “señalar heridas y dar posibles explicaciones a ellas, aunque no siempre las encuentra y no siempre las hay”, explica Grao manifestando el orgullo de formar parte de un proyecto “donde lo que se cuenta sirve para algo”. HIT tratará la maquinaria de la educación desde múltiples ángulos que puedan explicar su pobre funcionamiento: serán objeto de debate los padres, los profesores, la sexualidad, las autolesiones, las adicciones, la política, el peso del pasado y la presión del futuro.

Cuenta Fernando López Puig que, cuando Oristrell planteó el proyecto a TVE, no le despertó demasiado entusiasmo. “Pensaba que la serie teen se había acabado ya para el lineal”, confiesa, por lo que estuvo cerca de darle la patada. Sin embargo, una vez el guionista de El amor perjudica gravemente la salud expuso sus argumentos le fue imposible no verla como “una serie de rabiosa actualidad”. Oristrell convencería a cualquiera (a Grao, que no puede despegar los ojos de él mientras el resto del reparto mira a las musarañas, lo tiene en el bote) cuando explica, desde el interior de una camisa negra de lunares y un gesto siempre torcido, que es una serie para ver en familia, reuniendo a las dos generaciones afectadas: los padres y los estudiantes.

El escritor insiste en que los adolescentes son jóvenes pero no tontos (“Yo cuando era pequeño veía Espartaco), y confía en el debate que pueda avivar su ficción. Por eso, una vez se estrene en algún momento aún indeterminado de este mismo mes de septiembre, cada episodio vendrá sucedido de un programa en directo conducido por Mamen Asencio, presentadora de La mañana de TVE, en el que especialistas, asociaciones de padres y espectadores, mediante llamadas telefónicas y en las redes, discutirán los temas que plantea la serie. Esta es una carambola insuperable para devolver la serie teen, que, según Oristrell, a veces peca de frívola, al servicio público.

Lo subraya Caldera, que da vida a la sufrida directora que hace las veces de “madre de todo el mundo” en un instituto a la deriva: “La serie no propone una solución, sino una pregunta, y a veces no es fácil de ver”. Oristrell insistió en que los jóvenes actores que encarnan a los estudiantes problemáticos tuvieran la edad que correspondía, y así fue. “La serie nos toca muy de cerca”, señala Nourdin Batán, que interpreta a uno de los chicos. “Ojalá hubiera tenido un HIT en mi instituto”. Otra actriz, Leire Cabezas, todavía estaba en el instituto cuando empezó el proyecto, defiende “la realidad que hay en el proyecto. Que no en todos los centros ocurran estas cosas no quiere decir que no estén pasando”.

HIT, como casi todas las series de los últimos meses, se vio afectada por la emergencia provocada por la pandemia de la COVID-19, que sorprendió a los profesionales a apenas cinco semanas de poner la puntilla a la ficción y obligó a “parar el rodaje, retocar guiones, revisar escenas que ya no se podían hacer, rodar con menores de edad…”. Carmen Arrufat (La inocencia), la única del reparto adolescente con notoriedad previa a HIT junto con Gabriel Guevara, uno de los chicos de SKAM España, dio un susto en el último día de rodaje, al despertarse con fiebre y dolor de garganta que quedaron en agua de borrajas. López Puig lamenta el embrollo causado por el virus, pero se enorgullece de haber salido adelante entre la incertidumbre: “El espectador no tiene por qué notarlo, pero es un valor añadido”.

‘HIT’ se estrena en septiembre en TVE.