‘Merlí: Sapere Aude’ no renuncia al sexo (ni a nada) por el coronavirus

Tras el éxito de las tres temporadas de Merlí en TV3, Movistar+ dio luz verde a su creador, Héctor Lozano, para crear un spin-off centrado en el carismático personaje de Pol Rubio (Carlos Cuevas). Nacía así Merlí: Sapere Aude, que después de emitir su temporada debut el pasado mes de diciembre ahora afronta el rodaje de segunda tanda de episodios extremando medidas sanitarias, pero sin renunciar al sexo ni a ninguna aventura de su protagonista.

“Lo que estamos haciendo es dar un paso más allá en la vida de Pol Rubio. Le dejamos en un momento dulce en el último plano de la temporada anterior, que se le veía pletórico y perfectamente integrado en la universidad después de haber hecho un viaje de aceptación de su nueva forma de vida y ahora hacemos otra historia en la que le vamos a apretar las tuercas”, nos cuenta por teléfono Menna Fité, director de la serie, durante la pausa del almuerzo del rodaje.

“Va a ser un poquito más difícil para él, para que el espectador se estimule: le vienen problemas de varios tipos y son unos incompatibles con otros. En esa contradicción entra el conflicto de la temporada. Esperamos que el espectador se ponga como una moto viendo la serie… en todos los sentidos”, avanza.

Fue a finales de julio cuando Fité y el resto del equipo de Merlí: Sapere Aude arrancaron este rodaje marcado, por supuesto, por las medidas sanitarias que son necesarias para llevarlo a cabo en esta nueva normalidad. Sin embargo, el director vive la situación con bastante tranquilidad: “El coronavirus no nos está limitando a nivel narrativo, solo se está ralentizando el proceso técnico. Nos supone rodar más lento, pero no renunciar a nada. Tenemos que hacer pruebas al equipo artístico y técnico sistemáticamente y tomamos precauciones de todo tipo, desde rodar con mascarillas y máscaras protectoras a desinfectar los elementos técnicos, ropa y elementos de maquillaje, etc.”.

Para Menna Fité, simplemente supone ir más despacio: “Es un esfuerzo económico, de tiempo y de energía, pero los humanos lo incorporamos todo y seguimos adelante, así que no está resultando especialmente problemático. Simplemente hay cosas que no se hacen de una forma tan fluida como antes, pero mantenemos el buen humor de siempre y la profesionalidad. Algún día, eso sí, ves a alguien a la hora de comer sin la mascarilla y te das cuenta de que tiene cara porque durante todo el día solo le has visto los ojos”, bromea.

Renunciar a nada significa que no veremos menos escenas ardientes, una de las señas de identidad de Merlí: Sapere Aude: “Los actores se hacen pruebas de COVID con mucha frecuencia, tanto PCR como analíticas, especialmente entre quienes estén en contacto unos con otros. Si hay una secuencia de beso se hace la prueba, creo que es un día antes, de manera que confirmamos que no son positivos y pueden darse el beso o tener contacto físico”. Aún así, puntualiza: “La apuesta no está tanto en el contenido erótico, aunque sí es cierto que a veces hemos jugado fuerte, como en el contenido emocional. Pero alguna apuesta en el tema del sexo sí que hacemos. Creo que la identificación con los personajes, con sus inseguridades o con cuando les va todo bien, es lo que mejor funciona en la serie, pero sí luego hay un componente, digamos, pícaro o erótico, pues mejor”.

Aunque no quiere avanzar mucho de las tramas que veremos en la segunda temporada, sí aclara que “los compañeros de la universidad y los profesores van ganando peso, mientras que las referencias a la serie original van siendo menos que en la primera temporada; creo que Merlí: Sapere Aude tiene ya entidad propia”.

Y, sin duda, una de las cosas que marcará esta nueva tanda de capítulos es la ausencia del personaje de Bruno, que confirmó el actor David Solans. “Merlí: Sapere Aude no es un spin-off sobre la relación de ellos dos sino un spin-off sobre Pol Rubio y su viaje, así que nosotros centramos la historia en él, así que esperamos que el espectador no solo no eche de menos cosas del pasado sino que se enganche a lo nuevo”, aclara Menna Fité, “Realmente él nunca ha estado en pareja, salvo con Berta en la primera temporada. Todo lo demás han sido coqueteos y escarceos, así que vamos a seguir viendo sus amores y desamores”.