‘Patria’, el polémico cartel y el escritor en contra

Que Patria es uno de los estrenos de ficción nacional que más van a dar que hablar en los próximos meses era algo que ya sabíamos, pero lo curioso es que ha empezado a levantar ampollas incluso antes de que el público haya podido verla y, por tanto, juzgarla. Tampoco es que nos sorprenda que haya gente que opine antes de tener una base sólida para hacerlo, pero ese es otro debate.

La cuestión es que para hacer estallar el polvorín HBO España solo ha necesitado un cartel promocional que, además de cruzar las redes, cubre lonas de edificios en grandes ciudades como Madrid o San Sebastián. En él aparecen dos imágenes de la serie, una junto a la otra: una mujer que sostiene en brazos a su marido muerto, víctima del terrorismo de ETA, y un etarra desnudo, tirado en el suelo de la comisaría donde ha sido torturado. “Todos somos parte de esta historia”, reza el eslogan que acompaña el díptico.

Y con eso, ya hubo revuelo. Las redes ardieron, como se suele decir, con opiniones de anónimos y famosos, entre ellos de la Delegada de Cultura de Madrid Andrea Levy, del PP, que calificaba el proyecto con un tuit gramaticalmente difícil de comprender y un más directo hashtag que rezaba “#asco”. Su lectura, supongo, y la de muchos, es que el cartel no solo sirve para mostrar dos caras del conflicto vasco, sino que las equipara. Realmente lo que dice, si nos ceñimos al texto, es que todos formaron parte de aquello, no que todos tuviesen la misma culpa o el mismo sufrimiento, pero entrando en el terreno del subtexto aparece la interpretación subjetiva de la equidistancia, claro.

Fernando Aramburu, autor de la aplaudida novela en la que se basa la serie, compartió una instantánea del cartel sobre la lona del Edificio La Adriática, en la intersección entre la Gran Vía madrileña y la plaza de Callao. En ese momento, parecía no emitir un juicio negativo al respecto, pues la frase que acompañaba la foto era la escueta “Madrid, hoy, ahora”. Horas más tarde, y tras la polémica suscitada, cambió de parecer con un comunicado en el que se desmarcaba del asunto, quizás motivado por las palabras del presidente de la Fundación de Víctimas del Terrorismo (FVT), Tomás Caballero: “No todo vale a la hora de promocionar un producto audiovisual con una imagen gráfica y un eslogan que en nada se asemejan a lo brillantemente escrito por Fernando Aramburu en Patria”.

En un post publicado en su blog, Aramburu calificaba de “desacierto” el cartel, pero al contrario que Laura Gallego en la polémica del doblaje Memorias de Idhún (que dejó, aunque con razón, a Netflix un poco con el culo al aire), protegía el producto audiovisual afirmando haber visto la serie completa y estar contento con el resultado salvo por una o dos secuencias que le chirrían. “La trama es en líneas generales próxima a lo que yo narré en mi novela, con una clara línea divisoria entre quien sufre y quien hace sufrir”, defendía el escritor, zanjando el asunto: “Atribuyo el cartel a una estrategia de márquetin que no comparto. Incumple una norma que yo me impuse cuando escribí mi libro: no perder de vista el dolor de las víctimas del terrorismo, tratarlas con la empatía y el cariño que merecen. La serie, en mi opinión, sí lo hace”.

El problema con Patria es, entonces, solamente la imagen promocional, al menos según la visión del autor de la novela que, para el gran público, es la voz más autorizada en todo este jaleo. Hay quien chilla que ha cancelado su suscripción por esto, pero también habrá quien se haya enterado de que la adaptación de este best-seller llegará a la pantalla de forma inminente gracias a todo este pitote. Desde luego, Patria ha conseguido hacer más ruido con un cartel que La línea invisible con todos sus episodios. Ya es un tanto que se apunta.