Pepe de Lucía: “En este disco he cantado liviano, sencillo, como si me dejase ir”

Quien habla con Pepe de Lucía (Algeciras, 1945) se arma de valor y le dice: “Mire, maestro, tengo que hacerle una confesión. Yo el flamenco no lo he sentido nunca. Me da mucho coraje pero es así. Lo he intentado durante años, he escuchado discos, he ido a tablaos y conciertos, hasta he pedido ayuda, pero nada. No me llega, no soy capaz. Y sin embargo con este disco suyo me he emocionado hasta las lágrimas”.

Y ahí, Pepe de Lucía, que ya ha cumplido unos 75 años que no aparenta, tiembla como un chiquillo, se le humedecen los ojos y contesta: “Eso ponlo, ¿eh? Eso escríbelo, que nadie me ha dicho en mi vida nada más bonito. Y sí lo has entendido, chaval; lo que pasa es que no te has dado cuenta”.

Pepe de Lucía es hermano mayor del fallecido guitarrista Paco de Lucía, pero eso es un detalle que se pierde en una gigantesca red familiar que entre hermanos, primos, cuñados, tíos y demás familia (los Lucía) incluye a figuras como Antonio Sánchez, el ya mencionado Paco, Manolo Escobar o Camarón de la Isla. O la hija de Pepe, que es la cantante Malú. Son muchísimos.

Saca un álbum nuevo Pepe de Lucía, que se llama Un nuevo universo (es el noveno de su carrera), cuando ya no tiene nada que demostrar. Este hombre escribió Como el agua para Camarón. Tiene dos premios Grammy, uno de ellos por El corazón de mi gente (2002). Es una referencia indiscutible para figuras como Remedios Amaya, las Azúcar Moreno o Alejandro Sanz, al que adora y al que ha dedicado una de las canciones de este nuevo álbum. 

Y saca un nuevo disco en plena pandemia, cuando todo está medio parado. “Sí”, dice él, “pero la cultura tiene que seguir subsistiendo porque es lo más importante. Acuérdate después de la Guerra Civil, cuando se escuchaba tantísima música, porque la gente necesitaba recuperar la ilusión. Pues ahora es parecido”.

Este es un disco que llega al corazón. “Eso es lo que yo quiero”, salta Pepe con su voz de tenor, “porque yo siempre he cantado muy difícil. Me lo decían: ‘Pepe, tú cantas muy complicao’. Y en este disco no lo he hecho, he cantado liviano, sencillo, como si me estuviese dejando ir. Mira, a mí me lo decía un día Manolo Escobar: ‘Pepe, dicen de mí que yo canto muy mal. Pero vendo más discos que nadie…’ (se ríe). Pues yo no es que pretenda ahora vender más discos que nadie, lo que quiero es eso que decías antes: llegar a la gente a la que a lo mejor no he llegado antes… O no ha llegado nadie, y ahora les hace falta”.

Pepe de Lucía es el padre de la cantante Malú.
Pepe de Lucía es el padre de la cantante Malú.
JORGE PARÍS

El disco lo ha producido Alejandro Sanz, a quien Pepe conoce y a quien quiere desde que Alejandro era un mocoso. “No es mi amigo, es mi hermano”, se emociona Pepe, “es el mejor. Yo he visto muy pocas veces un talento como el de este hombre. Y una lealtad, porque Alejandro es persona de palabra y de corazón. En el disco le he dedicado una canción. Podría haberle escrito todas, veinte, cien, y me quedaría corto”.

Un misterio: ¿cómo se escribe una canción flamenca? ¿cómo llega la inspiración para piezas tan conmovedoras como Alejandro, hermano mío, Te llevo en mis sentíos o Me extraña que no me extrañes? ¿Son trozos de la propia vida? Ahí Pepe de Lucía se pone socarrón: “Mira, lo primero es la música. Lo primero de todo es hacer un monstruo”. 

El que habla con Pepe se queda perplejo. “Que sí”, sigue el cantaor, “hay quien escribe primero la letra. Yo no, yo empiezo por la música, y hago un monstruo. Verás…”. Y Pepe de Lucía se pone allí mismo, en la mesa del bar del hotel, a inventar una melodía, algo que le sale de dentro en ese mismo momento y que, efectivamente, en música se llama así, “monstruo”. 

“Sí, en ese disco está mi vida, ahí está todo lo que me pasa y me ha pasado”

“Y luego, según haya salido la música, pues le voy poniendo la letra. Y adapto la música, la codifico, le voy poniendo la armonía, y luego voy encajando la letra, que ya depende de muchas cosas, claro. Sí, en ese disco está mi vida, ahí está todo lo que me pasa y me ha pasado. Eso es lo que quiero compartir con mucha gente”. Se calla y añade: “Te he cantado bonito, ¿eh? Era bonito eso, ¿eh?”.

Malú aún no ha escuchado el disco de su padre, pero eso no le preocupa: “Yo soy muy respetuoso, ya me dirá si quiere”. Y luego hay otra faceta indispensable de Pepe de Lucía: la de productor, la de promotor, la del maestro que ayuda a quienes van empezando y lo merecen. 

¿Quiénes son, ahora mismo, la nueva generación? Pepe no lo duda: “Hay muchísimos, el cante tiene una salud tremenda ahora mismo, pero el mejor es Potito, al menos para mí. Anota. Potito. Y también Israel Fernández. Anota. Y otro más, Duquende. Apúntalo. Esos y algunos más, seguramente muchos, son el cante grande que viene”. Apuntado queda.