Qué pasó con todas las series llamadas a ser las herederas de ‘Juego de tronos’

Durante la última temporada de Juego de tronos, la cobertura que la serie recibía en los medios se dividía entre las protestas por el cariz que estaba adoptando el final y los reportajes que intentaban adivinar qué series asumirían su cetro de gran fenómeno televisivo mundial. En el año y pico que ha transcurrido desde que se vio su último episodio, ha quedado claro que casos como el de la serie de HBO, en el que una emisión semanal va creando poco a poco un éxito planetario, están reñidos con el modelo del lanzamiento de temporadas completas y del “dámelo todo ya” que promueven las plataformas de streaming.

También ha quedado claro que las cadenas y servicios buscando su propia Juego de tronos han decidido tirar cientos de millones de dólares a la pantalla para ver si, así, suena otra vez la flauta adaptando libros y cómics con una dedicada base de fans preexistente, repitiendo el patrón de quienes pensaban que, para tener la nueva Perdidos, bastaba con un misterio enrevesado y una premisa high concept.

Ya había algunas series que se estrenaron en la recta final de aquella serie y que fueron saludadas en su momento como sus sucesoras, como Westworld, que luego no ha ido más allá de hacer un homenaje explícito a Poniente en un capítulo de la tercera temporada, y hay otras de las que todavía no se ha visto ni un teaser póster. En todos los casos son, como decimos, series de grandes dimensiones, con grandes presupuestos, y con el marchamo de una IP muy conocida detrás. Nada de esto garantiza el éxito, aunque varias de ellas estén, por ahora, encontrando su público.

Los ojos de todo el mundo están puestos, principalmente, en todos aquellos spin-off que HBO anunció que estaba desarrollando de Juego de tronos. Se llegó a hablar de cinco proyectos, de los que al final se rodó el piloto de uno ambientado en la primera gran guerra contra los Caminantes Blancos, ocurrida miles de años antes de los sucesos de la serie principal. Tenía hasta a una actriz conocida al frente, Naomi Watts, pero en la tradición de HBO de no dar luz verde a cualquier cosa que produce, el piloto no convenció y la serie fue descartada.

Al final, el que sí saldrá adelante es House of the Dragon, una precuela centrada en los ancestros de Daenerys Targaryen y, en concreto, en dos mujeres de la familia que se enfrentaron por una cuestión dinástica. George R.R. Martin cuenta la historia en el libro Fuego y sangre y la cadena se quedó directamente con una temporada de diez episodios que supervisará Ryan Condal. De momento, el proyecto está en fase de preproducción, buscando a sus protagonistas.

‘La materia oscura’. (Fuente: HBO/BBC)

De las supuestas herederas que se mencionaban en aquellos artículos cuando Juego de tronos terminó, unas cuantas han emitido ya sus temporadas de debut y hasta han conseguido cierto éxito. En ese aspecto, tal vez la más aventajada sea The Witcher, que Netflix renovó por una segunda entrega ya antes de su estreno y alrededor de la que está empezando a construir un universo expandido con una película animada y una miniserie precuela.

También está renovada La materia oscura, que tiene prevista la llegada a HBO y BBC de su segunda temporada este otoño, y la que acaba de emitir su primer capítulo es Territorio Lovecraft, que es probable que se acerque más a ser la heredera espiritual de True Blood. Estrenada está también The Mandalorian en Disney+; su emisión original durante el pasado otoño inundó Twitter de gifs de Baby Yoda y hay camisetas de él en las franquicias de ropa más populares, lo que en estos tiempos es un buen indicativo del éxito de una obra audiovisual.

Por ahora, todas esas series tienen su público, pero no han alcanzado el estatus de fenómeno masivo que implica de verdad ser la nueva Juego de tronos. La esperanza está puesta en las que aún no han podido verse, como la versión de Apple TV+ de Fundación, de la que hay un teaser pero se desconoce su fecha de estreno. Curiosamente, es Amazon quien tiene varias de estas aspirantes, todas en diferentes estadios de producción, pero aún lejos de que podamos verlas.

La más avanzada es la serie ambientada en el mundo de El Señor de los Anillos, de la que Juan Antonio Bayona había iniciado el rodaje del piloto cuando tuvo que suspenderse por la COVID-19. La rueda del tiempo tiene también ya a su reparto, en el que se incluye a Álvaro Morte, y retomó el rodaje en Praga hace unas semanas, paralizado también inicialmente por la pandemia. Y de la anunciada nueva adaptación de Conan el bárbaro no se ha vuelto a saber nada desde 2018.

Algo similar ocurre con Crónica del asesino de reyes, que teóricamente iba a tener una película y una serie, y de la que solo se sabe que Showtime se bajó del proyecto el año pasado. Uno de sus productores ejecutivos, Lin-Manuel Miranda, afirmó entonces que no habían encontrado la manera de trasladar los libros de Patrick Rothfuss a televisión.