Se abre una campaña de micromecenazgo para el disco de despedida de Pablo Guerrero

El veterano cantautor Pablo Guerrero grabará este verano, a sus 74, el disco de despedida a sus más de cinco décadas de carrera bajo el título …Y volvimos a abrazarnos (Duetos inesperados) y a expensas de una campaña de micromecenazgo abierta a lo largo de marzo y abril por Mirmidón Producciones.

Según han anunciado en nota de prensa, quienes contribuyan a esta iniciativa como mecenas recibirán diferentes “recompensas” como disfrutar del último disco del artista extremeño, además de “recibir sus libros, poemas dedicados y entradas para el concierto de presentación del álbum”.

Bajo la producción de Luis Mendo, fundador del grupo Suburbano, está previsto que el decimotercero disco de estudio de Guerrero (Esparragosa de Lares, Badajoz, 1946) incluya la colaboración de “un gran elenco de artistas y sobre todo amigos” como Depedro, Quique González, Javier Álvarez y Rozalén. Juntos trazarán doce duetos a partir de temas de su cosecha como Hoy me conformo con poco, Islas en bajamar, Dile, Anastasia o Si estuvieras aquí.

El disco, que estará editado a finales de este año, contará además con músicos de primera línea, como el propio Luis Mendo, Olga Román, Javier Paxariño, José María Guzmán, Christian Pérez, Javier Palancar, Juan Ferrari, Lagar Sitar y Santi Vallejo.

Distinguido con el galardón honorífico a toda su carrera en los Premios de la Música 2009, Guerrero inició su trayectoria discográfica en 1969 con el tema Amapolas y espigas, convirtiéndose en uno de los renovadores de la canción popular.

Su primer álbum, A cántaros (1972), incluía el corte del mismo nombre que se convirtió en un símbolo de libertad frente a la opresión y en 1975 lanzó el trabajo más vendido de su carrera, Pablo Guerrero en el Olympia, grabado en la mítica sala parisina.

Hasta su último disco hasta el momento, Mundos de andar por casa (2017), no ha dejado de trabajar e investigar; así, en álbumes como A tapar la calle (1978) ahondó en las sonoridades flamencas y en El hombre que vendió el desierto (1988) inició colaboración y nueva etapa más radical junto al productor Suso Sáiz.