Taylor Swift estrena un avance de las canciones que está regrabando para recuperar sus derechos

La cantante estadounidense Taylor Swift estrenó este miércoles el primer avance los temas antiguos que está regrabando por completo para recuperar la propiedad de sus derechos, que ahora están en manos de un fondo de inversión completamente ajeno a la artista.

La primera muestra de estas nuevas grabaciones llegó con el tema Love Story, canción de su álbum Fearless, con el que ganó el Grammy en 2008, y que sirve de banda sonora en un anuncio para una empresa de citas por internet que ha dirigido el actor Ryan Reynolds.

“Bien, mientras mis nuevas grabaciones no están terminadas, mi amigo Ryan Reynolds me preguntó si podría usar un fragmento de uno de mis temas para un anuncio que escribió, así que … ¡Aquí hay un adelanto de Love Story! ¡Trabajando duro para haceros llegar la música pronto!”, aseguró la artista en Twitter.

La canción aparece en la segunda mitad del anuncio, que utiliza el estribillo final del tema con un sonido prácticamente idéntico al de la grabación original de 2008, aunque se aprecia una voz más madura. Swift, que ahora tiene 30 años, explicó el proceso para grabar de nuevo ese clásico que compuso a los 18 años.

“Creo que ha sido más divertido hacer Love Story porque en la música antigua mi voz era muy adolescente y, a veces, cuando escucho mi música antigua y mi voz de más mayor me hace sentir como si fuera una cantante diferente ahora”, explicó la cantante en el programa Good Morning America. “Así que ha sido muy divertido volver a grabar aquellas canciones que siento que podría mejorar”, opinó.

La lucha de Swift por el control de su música 

Hace un mes, Swift comenzó a grabar sus canciones antiguas después de que un fondo de inversión haya adquirido los derechos de sus seis primeros álbumes por un valor estimado de 300 millones de dólares.

Se trata de la segunda vez que la música de Swift es objeto de una transacción comercial fuera del control de la artista, quien el año pasado vio como los empresarios Scooter Braun y Scott Borchetta se hacían con todas su grabaciones maestras al comprar su antigua discográfica, Big Machine Label, en la que estuvo con contrato entre 2005 y 2018.

La cantante posee la propiedad de las letras que escribió pero no del audio, por lo que de esta manera las plataformas de streaming y los programas de televisión que utilicen música de Swift podrán licenciar las versiones regrabadas en lugar de las anteriores.