Taylor Swift se plagia a sí misma para recuperar la autoría de sus canciones

La cantante Taylor Swift anunció este jueves que va a grabar nuevas versiones de las canciones de su álbum Fearless y de toda su discografía pasada, después de haber perdido la autoría de todo su catálogo por una maniobra de fondos de inversión.

“Este proceso ha estado lleno de satisfacción y (ha sido más) emocional de lo que hubiese imaginado y me ha dado más determinación para regrabar toda mi música“, aseguró la cantante, de 31 años, en un comunicado en sus redes sociales. 

Subrayó que “los artistas deberían ser dueños de su propio trabajo” por muchas razones, pero la más obvia es que el artista es el único que conoce el conjunto de su obra.

Swift iniciará la reconquista de sus seis álbumes con la publicación de una adaptación de su tema Love Story, que se puede adquirir en su versión digital por 13 dólares (algo más de 10 euros) o en vinilo, CD y casete. El resto del álbum (versión Taylor, como ha apuntado la cantante) se irá publicando desde abril con la inclusión de seis nuevas canciones.

El primer álbum publicado por la artista en 2008 se hizo bajo el sello de Nashville Big Machine, que, como es habitual en la industria musical estadounidense en los comienzos de la vida artística de un músico, tenía control sobre la mayor parte de los derechos de sus canciones. En 2019 Swift firmó un contrato con Universal Music que le daba los derechos de sus masterizados a futuro, pero coincidiendo con este cambio el ejecutivo musical Scooter Braun adquirió Big Machine y todas las grabaciones masterizadas de los primeros seis álbumes de la artista, con varios discos de platino a sus espaldas.

La compra, valorada en 300 millones de dólares (cerca de 250 millones de euros), se ejecutó con la participación del fondo de inversión Carlyle Group y fue posteriormente traspasada a la firma de inversión Shamrock Capital. Swift fue muy crítica con esa maniobra, que dijo que la despojaba de la obra de toda su vida y culpó a Braun, que representa a otras estrellas del pop como Justin Bieber o Ariana Grande, de ser un manipulador y querer desmantelar su trabajo.