‘The Minister’, cuando un político sincero y populista pone en jaque a todo un país

Hablamos con Ólafur Darri Ólafsson, protagonista de la serie de AMC España

(Fuente: AMC España)

Desde Islandia llega la última serie política a tener en cuenta. The Minister, estrenada en AMC España y disponible bajo demanda en las plataformas de los operadores en los que se encuentra el canal, nos habla de un político peculiar que agitará las elecciones nacionales cuando lanza un inesperado órdago a los votantes durante un debate televisivo en directo: si no hay un 90% de participación electoral, renunciará al cargo incluso si su coalición sale victoriosa. «Benedikt es un populista», señala el actor Ólafur Darri Ólafsson, encargado de darle vida, «Desde ese momento toma decisiones que no deberían ser tomadas por un único hombre y es muy interesante cómo eso hace que mucha gente se le eche encima o le vean como alguien egoísta y, a la vez, otros muchos le apoyen».

La imprevista estrategia del recién elegido líder del Partido de la Independencia busca que los ciudadanos tomen voz y se impliquen en la política del país, tradicionalmente con participación baja, pero también pone en un brete a los votantes: sus detractores sentirán la tentación de no votar para que así la participación baje y él tenga que dimitir, pero tampoco quieren no votar y dejar que siga subiendo un líder que les preocupa por sus ideales. Porque Benedikt, desde el momento en que lanza semejante reto, se convierte en el centro de todas las miradas: «Es un hombre que no sabes lo que va a hacer o decir. Es muy sincero. Su partido se enfrenta a unas elecciones determinantes que vamos a seguir durante la temporada y, durante ese tiempo, descubriremos que tiene que lidiar con una enfermedad que al principio no sabía que tenía», avanza Ólafsson.

Esa enfermedad, que el protagonista oculta a su entorno y a sus compañeros de partido, estará detrás de muchas de sus motivaciones: «Es algo que le cambiará a lo largo de la serie. Se convierte en alguien más errático y tomará a la ligera decisiones que son trascendentales y afectan a mucha gente, pero ni siquiera permite que los demás puedan discutirlas. Esto afectará mucho al transcurso de las elecciones, aunque él termina creyendo que por mucho que hagas, nada realmente cambia». Así, The Minister conjuga dos tramas en paralelo, una meramente política -donde se habla de los medios, de la nueva y vieja política y de la importancia del discurso como arma- con otra más personal.

Para Ólafur Darri Ólafsson, uno de los puntos fuertes de la ficción es cómo muestra la reacción ante este llamativo político en diferentes extractos sociales: «Su aparición en el panorama político provoca una gran colisión con los partidos políticos tradicionales, el establishment y las compañías que controlan el capital del país, que tienen sus propios intereses. Gran parte del interés de la serie es que tienes a alguien casi novato que empieza a liderar a un partido y acapara toda la atención. De repente, despierta un gran temor para el establishment, que no están felices con su presencia. No es fácil deshacerse de alguien que despierta tanto interés en la gente».

«En los últimos años la gente, especialmente la de clase media, ha perdido la fe en los políticos y en la política en general», reflexiona el intérprete, «Y creo que la serie usa eso muy bien: Benedikt es un político atípico y siendo tan honesto, que parece que dice exactamente lo que piensa y lo que va a hacer, consigue impresionar a la gente. Hemos visto ejemplos de esto por todo el mundo -aunque sea con gente que no son tan buenos o que luego resulta no decir la verdad-, pero utilizando determinados métodos se puede conseguir llamar mucho la atención del electorado. Por ejemplo, en Estados Unidos hay líderes que la gente cree fervientemente que dicen la verdad. A veces es difícil ver la diferencia entre quien parece honesto y quien realmente lo es«, concluye.