Todo el mundo acude a la llamada de Raphael: “Nadie me ha dicho que no”

Sesenta años dedicado a lo mismo. Muy pocos podrían presumir de algo así, pero Raphael (77) lo hace con naturalidad, sin darle mayor importancia. “El truco creo que es poder trabajar en aquello que te gusta”, asegura. El cantante aguanta estoico una jornada maratoniana de entrevistas enfundado en un traje azul tornasolado, con jersey de cuello vuelto a juego, y luciendo sus inconfundibles patillas. La sonrisa brota a placer, sobre todo con las preguntas evocadoras. “La ilusión es lo que te va a mantener siempre”, apunta, “y si encima te va bien y tienes éxito, no abandones nunca”.