Un libro asegura que el chocolate tiene los días contados

Actualidad 14 Sep

Esto podría deberse a la escasez de cacao, según cuenta la autora de “2038. Atlas sobre el futuro del mundo”.

El chocolate es uno de los alimentos más consumidos en el mundo y se estima que la cantidad asciende ¡a 8,5 millones de toneladas al año! Sin embargo, puede que este consumo se vea amenazado a futuro debido a la escasez de cacao, como señaló la escritora Virginie Raisson.

En su libro “2038. Atlas sobre el futuro del mundo”, la geopolitóloga y ex miembro de Médicos sin fronteras habría revelado la fecha del final del chocolate. La autora viene hace un año elevando su voz acerca del chocolate, o más bien, acerca de su recolección en África.

Según Raisson, en 2038 ya no habrá más chocolate para todos. O mejor dicho: las élites seguirán teniendo acceso a chocolate de calidad, que se seguirá elaborando con el mejor cacao africano. Mientras que el resto de la población mundial tendrá que conformarse con tabletas de chocolate industriales en las que el cacao será reemplazado cada vez más por otros ingredientes como frutos secos, azúcar, leche, pasas, arroz y varios tipos de aceite, como el de palma.

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¿Cuáles serían los motivos para dicha escasez? En primer lugar, según Raisson, la demanda de chocolate está creciendo exponencialmente. Solo en China, el consumo medio de cacao, que en 2010 apenas superaba los 40 gramos por persona y año, ya había aumentado un 75% en 2014.

Por otro lado, el cambio climático es el otro gran factor que influirá sobre la escasez. “Para crecer” , explica Raisson, “los granos de cacao necesitan mucha lluvia, pero las zonas tropicales lluviosas están disminuyendo”.

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¿Qué recomienda Raisson para no llegar a agotar el cacao? Trabajar en investigación, para desarrollar granos de cacao resistentes al cambio climático. En África y Europa ya hay varios centros públicos y privados que están trabajando en esa dirección. Sin embargo, al menos por ahora, el chocolate logrado a partir de estas semillas no alcanza el del cacao tradicional. Además, la autora propone que las grandes marcas de la industria del chocolate multinacional empiecen a trabajar en proyectos de producción sostenible. 

La otra solución es comenzar a pagar mejor a los productores de cacao, que en un 90% son pequeños propietarios de plantaciones y con lo que ganan ya no pueden invertir en herramientas para aumentar su producción. 

Rose Bouzon